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Alejandro Vial, Gerente General Tattersall Ganado

 “Sin las ferias de ganado sería muy difícil vender animales, cerca del 90% se comercializa en este sistema, somos referentes de precio”

“Las ferias de ganado tienen un sistema muy democrático: grandes y pequeños gozan de la misma tribuna, explica Alejandro Vial quien lleva 36 años en el rubro”

Sin duda al chileno le gusta comer un buen asado. Es más, nos creemos expertos en carnes y unos verdaderos chef de la parrilla hasta que nos topamos con un argentino o uruguayo. Porque si  de comer carne de vacuno se trata, nuestros vecinos claramente llevan la delantera. Mientras nosotros consumimos 24 kilos de carne bovina per cápita al año, los argentinos comen el doble y los uruguayos 54.

Ahora bien, que estamos comiendo más y que producimos mejores carnes, es una realidad que nadie puede desconocer. En el supermercado tenemos la opción de cortes chilenos Premium aunque el 50% de la carne que se consume en Chile proviene de Paraguay y Brasil principalmente, algunos podrán decir: claro llega más barata, pero ¿es de verdad de la calidad que dice ser?, claramente no.

Sobre la comercialización de carne en Chile, las ferias y su sistema de oferta y demanda, la tipificación, el gigante Chino y el mercado de producción ovina; hablamos con el gerente  general de Tattersall Ganado, Alejandro Vial y lo entrevistamos in situ: en pleno remate de una Feria en Linares.

Tattersall lleva más de un siglo en el rubro de las ferias de ganado, para ser más precisos 102 años, y  Alejandro Vial, 36 en la empresa; gente que sabe del tema y conoce el negocio. Cuentan con ferias desde Melipilla hasta Coyhaique y una oficina en Punta Arenas. Por eso es enfático en destacar que las Ferias Ganaderas venden casi la totalidad del ganado que se comercializa en Chile.  “El año pasado, como Tattersall, terminamos con una participación del 32,5%  del volumen que se comercializó en ferias, que fue cerca de un millón de cabezas de ganado y un 20% de lo que se faena”, indica.

Entonces, explica, es primordial destacar la importancia que tienen las Ferias Ganaderas en general, porque en un país donde hay 3,2 millones de cabezas de ganado, que las ferias comercialicemos alrededor de un millón, es casi toda la extracción, y eso es excelente.

¿Entonces se puede afirmar que sin las ferias sería difícil comercializar ganado bovino?

Sería difícil, la referencia de precio sería sólo los mercados internacionales, son muchos vendedores pequeños y medianos, me atrevería a decir que el 90% que se vende en Chile se hace a través de una feria o empresa de feria que permiten además transformarse en verdaderos referentes de precios del mercado, nadie vende ganado sin mirar como estuvieron los precios en la ferias.

 

¿Qué beneficio tiene para un ganadero comercializar a través de una feria?

Primero, que vende a precio de mercado, en un mismo lugar la oferta y la demanda  y segundo, una gran gracia que tienen las ferias es que la misma tribuna la tiene una persona que vende un ternero, que vende cinco o que vende 100. Todos tienen la misma vitrina porque sale un ternero al corral y la tribuna es la misma que cuando sale el lote de 20 animales. Es muy democrática porque pone en igualdad de condiciones a grandes y chicos y  el 70% de nuestros agricultores son medianos y pequeños.

¿Cómo funciona el negocio del ganado?

Funciona con la oferta y demanda, están los vendedores por un lado y los compradores por el otro. El remate es lo más puro y transparente en cuanto a comercialización, porque es el mercado el que fija el precio y así ha funcionado siempre.

Lo que es V debe ser V

La tipificación de la carne y cómo el consumidor debe saber reconocer cuando es buena se ha transformado en un tema no menor, es más, a juicio de Vial la ley de tipificación ha sido un gran obstáculo para el crecimiento del mercado interno de la carne bovina, el productor compite con la carne importada que es de menor calidad y es tipificada igual. No hay que confundir la ley de la carne con la tipificación, la ley en casi su totalidad ha sido buena.

¿Qué consejo le daría usted a la gente que quiere valorar la carne chilena por sobre la paraguaya o argentina?

La gente prefiere las carnes con calidad y la calidad te la da la grasa, el chileno debe perder el miedo a comprar carne con grasas, lo que no tiene que hacer es comerse la gordura, pero la ´carne con grasa tiene mejor sabor, es más blanda y más jugosa.  Antes se decía que para comer un buen bife había que ir a Argentina, pero nosotros también tenemos excelentes carnes, además el mercado  se encarga de distinguírtelas y las etiqueta con la raza del animal.

Con respecto a ese tema de distinguir la carne, ¿cómo ha perjudicado a Chile la ley de tipificación de la carne?

Ahí tenemos un tema que no ha sido posible avanzar,  porque está claro que la carne que llega de afuera no es siempre V. Uno analiza los precios del ganado vivo afuera del país y es imposible que importemos esa carne a los precios que llegan acá, claramente lo que dice ser, no es. Pero es cosa de comparar. Nuestra carne V es V y mejor aún si ese V tiene un apellido: puede ser Angus o Hereford, Claveles, razas de carne por ejemplo.

Entonces ¿cómo hacemos para conciliar un mercado abierto como queremos serlo, con los tremendos productores de carne que tenemos de vecino y cuando las reglas del juego no son tan parejas?

Lo que pasa es que nosotros no tenemos las mismas ventajas que nuestros vecinos para producir carne, pero nuestras fortalezas van por el lado sanitario, nosotros podemos salir a países que ellos no pueden, o mejor aún podemos salir con hueso a lugares que ellos no pueden, pero no tenemos el volumen; entonces en lo que se está trabajando es buscar clientes de nicho que puedan pagar un precio diferenciado.

Agrega que la competencia en igualdad de condiciones va a ser difícil porque mientras no se pueda controlar la tipificación que viene de afuera, no lo vamos a lograr. Nosotros como Asociación de Ferias,  hemos hecho todos los esfuerzos con los gobiernos de los últimos años. “Incluso en el gobierno anterior, sostuvimos varias reuniones para sacar la ley de tipificación, que no fuera obligatoria, que sólo se pusiera una distinción a la carne que viene de afuera de razas no carniceras, pero al final no quedó en nada”, señala.

Angus, una de las favoritas

Chile es un país netamente lechero en cuanto a su población ganadera, eso es innegable,  pero poco a poco en la ganadería de carne han ido ganando espacio las razas de carne que también han sido del gusto del consumidor nacional. Por ejemplo la raza Angus, es una de las preferidas de los productores por varias razones: tiene una vaca madre de menos kilos que hay que alimentar y da una cría en iguales condiciones que un clavel por ejemplo, explica Vial. Además, agrega, el Angus es un animal que infiltra bien la grasa a diferencia de otras razas, lo que le da un buen sabor y blandura.

El cordero vuelve en gloria y majestad

El negocio ovino viene creciendo y Vial está convencido que el mercado aumentará año a año, sobretodo en la demanda interna. Y es que la carne de cordero de hoy no tiene mucha relación con la de años atrás, donde comer cordero era sinónimo de mucha grasa y de abarrotar el freezer. Hoy existen distintos cortes de la carne ovina y uno puede comprar en el supermercado un trozo  de cordero, sin necesidad de llegar con el animal entero a la casa.

“Nosotros como Tattersall, estamos en el negocio ovino y  creemos tanto que  tenemos una planta faenadora y un campo propio con 4.200 ovejas encastadas principalmente de raza Kelso que es un raza carnicera”, agrega, cordero pesado y poca grasa de cobertura.

¿Cómo ve la producción ovina en el país?

Nosotros compramos bastante cordero como Procarne Comercial, que es nuestra comercializadora de carnes, pero sin duda nos falta volumen a pesar que compramos ganado desde la Sexta Región hasta Coyhaique,  para poder cumplir con los pedidos que tenemos. Aunque es claro que aún hay mucho cordero que se faena bajo el sauce.

Entonces como empresa, aclara, están seguros de que habrá un crecimiento de la producción. Apuestan a que se va a saturar el mercado informal de ovinos y van a poder comprar más. Incluso, todos los años han ido creciendo sus volúmenes de compra: este año adquirieron 36 mil corderos y la mayor parte se vendió en el mercado interno. “Eso lo consideramos muy positivo porque quiere decir que la gente está consumiendo más cordero”, explica.

¿A qué se debe ese aumento en el consumo de carne ovina?

 Antes era un cacho comprar un cordero completo por que teníamos el problema de dónde guardarlo, hoy, hay productos que son fáciles de comprar. Incluso nosotros trozamos los corderos en 11 cortes entonces se puede comprar una paleta o pierna incluso deshuesada y no hay problema de espacio. También tenemos un cordero trozado en seis cortes que lo compran mucho en los supermercados y es muy cómodo  de cocinar, el cordero de hoy es muy rico.

En cuanto a la exportación de este tipo de carne, es cierto que ha estado estancada, y la mayor parte la hemos vendido en el mercado interno, de a poco  la gente ha vuelto a comer cordero porque ahora es un tipo de carne distinta, tiene un gusto suave,  el animal que se consume es de tres o cuatro meses y de buena carne.

Proyecciones para el mercado

Hubo un alza en el precio del ganado  este año, ¿cómo ve las proyecciones  a futuro?

Lo que pasa es que tuvimos tres años seguidos de sequías, sobretodo en el sur, donde está la mayor producción y en esos años se han liquidado muchas hembras y por su puesto eso va a repercutir en el precio del ternero. Y el valor del ganado gordo va a subir por algo lógico, se vendió mucho animal en febrero y marzo y de ahí para adelante no hubo más producción  porque no había comida, entonces aumenta el precio porque hay menos oferta de ganado. Lo normal es que todos los años  el precio suba a mediados de julio y este año empezó a aumentar antes de mayo porque definitivamente hay menos producción por la sequía.

El mercado Chino, ¿puede ser una opción para nosotros?

Los chinos recién están partiendo con el tema, no son de grandes precios, pero son de mucho volumen, entonces lo que se tiene que buscar son nichos específicos más que apostar a la cantidad. Pero también son grandes compradores de subproductos  y eso permite subir el precio de la carne en consecuencia, es un mercado que se está explorando.

Vaquillas a China

Tattersall y Hunland, una empresa holandesa que se dedica al comercio de ganado en pie, lograron enviar 5.030 vaquillas lecheras a China que fueron compradas a 80 productores de la zona de Los Ríos y Los Lagos principalmente. El embarque llegó a comienzos de julio y fue importado por un productor lechero que quiere aumentar su masa más rápido que lo que le permite su propia producción. Es un nicho importante, dice Vial, y una gran muestra de lo bien que lo ha hecho el país con el trabajo del SAG en el manejo sanitario. Además el valor fue el doble de lo que se paga por una vaquilla acá en cualquier momento del año, esta exportación vino como caída del cielo en un año de sequía en donde había muy poco forraje.