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Entrevistas

Contra la Lobesia Botrana: Microavispa Campoplex Capitator se une a la lucha

Una nueva versión de David contra Goliat es la que inició en pequeñas casas de la periferia urbana de Chillán, donde se inició, a nivel nacional, la liberación de los primeros ejemplares de Campoplex capitator, una microavispa que tendrá como misión cubrir el flanco urbano de la pelea contra esta plaga cuarentenaria que afecta a las vides y que por asociación, llegó a afectar las exportaciones nacionales de arándano y cereza.
Las primeras liberaciones corresponden a pupas de la pequeña avispa, que deberán terminar su crecimiento en parrones urbanos de Chillán y desde ahí, parasitar a las pupas de Lobesia botrana para detener su avance. Durante la jornada con que se dio inicio oficial al programa, se realizó la liberación de 600 ejemplares, 200 por vivienda. En cada caso, se instalaron cuatro dispensadores con 50 pupas hibernantes cada uno, los que serán evaluados periódicamente por funcionarios del Servicio. Al día 28 de septiembre, eso hacía un total de 1.200 ejemplares liberados, de los 4.000 que se proyectan para Chillán y Chillán Viejo, en un total de 20 viviendas, las que se eligieron en base a las capturas de la última temporada, privilegiando las zonas en que la presencia de Lobesia aún es alta; desde allí, se continuará trabajando para proteger otras áreas donde se requiere controlar el avance de Lobesia desde las zonas urbanas.

“Esta es una nueva arista del control de esta plaga cuarentenaria que es muy invasiva. Encontrar una muestra de Lobesia en la fruta es causa de cierre de mercados; por eso hemos venido al sector urbano, que es donde más nos cuesta controlar la presencia de la polilla de la vid”. Indicó el ministro de Agricultura Antonio Walker.

Esta medida se suma a las contenidas en la estrategia nacional para el combate de la Lobesia botrana que cada año elabora el SAG. Entre las acciones que contempla para la temporada 2018-2019, se encuentra la instalación de 70.250 emisores de confusión sexual y de 1.969 trampas en toda la región de Ñuble.

“Esta es una nueva arista del control de esta plaga cuarentenaria que es muy invasiva. Encontrar una muestra de Lobesia en la fruta es causa de cierre de mercados; por eso hemos venido al sector urbano, que es donde más nos cuesta controlar la presencia de la polilla de la vid”, indicó el ministro de Agricultura Antonio Walker durante el lanzamiento “Hoy se incorpora un nuevo control biológico, único en el mundo; felicitamos al SAG por esta iniciativa que combatirá esta plaga”, destacó. Horacio Bórquez, director nacional del SAG, destacó que la iniciativa suma una nueva herramienta para controlar el problema de Lobesia, una plaga que llegó hace una década y que ha generado problemas serios a la exportación frutícola. El director nacional del SAG señaló que el servicio “está trabajando hace tres años en un programa de control biológico clásico de la polilla del racimo de la vid, a través de la introducción a Chile de un enemigo natural específico de la plaga, que permita reducir sus poblaciones en las áreas urbanas. Este controlador biológico es específico para Lobesia botrana, por lo que se considera como un organismo benéfico para el control de esta plaga en áreas urbanas”.

Esperamos que cada vez avancemos para ir bajando la carga de esta plaga que afecta no sólo a la uva sino a otras frutas; dijo Bórquez, recordando que hace poco golpeó fuertemente al arándano.

 

ATACA SÓLO A LA LOBESIA

Marcos Beeche, investigador de la División Protección Agrícola y Forestal del SAG, destacó que el desarrollo del parasitoide, fue realizado íntegramente por el SAG en el marco del programa oficial de control de la polilla del racimo de la vid, orientado al control de la plaga en parronales familiares en zonas urbanas de tal forma que se pueda mejorar su condición sanitaria.

“La estrategia de control de Lobesia botrana ha sido de carácter integrado, incorporando diferentes estrategias de control”, indicó Beeche. En esta estrategia, la forma predominante ha sido la utilización de confusores sexuales a través de trampas instaladas en los huertos productivos, donde se han logrado muy buenos resultados, “pero donde hemos tenido las mayores dificultades ha sido en las áreas urbanas donde la Lobesia tiene un repositorio, por lo que esto ha sido nuestra prioridad. El uso de Campoplex es la primera iniciativa de control biológico clásico a través del uso de un enemigo natural específico de Lobesia botrana. No ataca a ninguna otra especie de polillas ni mariposas y ha sido el resultado de varios años de trabajo de nuestros especialistas del SAG con el aporte de investigadores de la universidad de Pisa, en Italia, que nos han asesorado”, destacó Beeche. Precisamente, Pisa es la cuna de campoplex, donde en el año 2016 se hicieron colectas de la avispa en áreas silvestres cercanas a la ciudad donde también Lobesia está presente de manera silvestre.

“De acuerdo a antecedentes técnicos y científicos, este insecto debería ser capaz de comenzar a establecerse y comenzar a controlar la plaga naturalmente en áreas urbanas. A modo de ejemplo, en Europa, de donde este insecto es nativo, se han observado niveles de parasitismo del orden del 54 al 56 por ciento, que es muy bueno, nosotros esperamos que los niveles de control en Chile debieran ser

superiores, básicamente porque no existen enemigos naturales de la avispa, recalcó el investigador. “Cuando se colectó este material el 2016 pasó un período de cuarentena muy riguroso, con sobre 80 generaciones de multiplicación en laboratorio, de tal forma de que fueran individuos totalmente puros y se eliminaran enfermedades o enemigos naturales potenciales que estuvieran asociados a esta microavispa. Eso quiere decir que este controlador biológico no tiene a su vez a sus propios enemigos naturales, por lo que su potencial de asociación con la plaga que queremos controlar es superior, por lo que esperamos que nuestros resultados debieran ser mayores a los que se tienen naturalmente en Europa, donde Campoplex tiene a sus propios enemigos naturales”.

¿Eso no puede ser riesgoso para el medio chileno?

“El control biológico es una herramienta y se puede usar bien o mal. Uno de los elementos que consideramos en cuanto a conseguir una herramienta de control biológico fue su especificidad. De hecho, antes de seleccionar Campoplex como controlador estudiamos alrededor de otras 60 especies y fuimos evaluándolas una a una y eliminándolas de la misma forma hasta llegar a esta especie que es específica para el control de Lobesia botrana. Por lo tanto, el riesgo de que se pueda traspasar a otras especies de polillas es prácticamente nulo. Y eso está indicado en la literatura. Sin embargo, hicimos pruebas de especificidad durante dos años, en que le ofrecíamos a la avispa diferentes especies de polillas nativas para determinar el potencial de ataque y no se detectó nada. Aquí ocurre que hay un reconocimiento muy específico del parasitoide con las larvas de Lobesia, aparentemente huelen las fecas de la larva y sólo atacan a lo que huela como Lobesia botrana, el resto no le es atractivo, es como si lo identificaran con una huella digital, lo cual es muy bueno desde un punto de vista de control biológico y desde el punto de vista ambiental, y una pesadilla desde lo que significó el trabajo de laboratorio; porque la posibilidad de replicar este tipo de insectos con tecnologías tan complejas en laboratorio es extremadamente difícil, y de hecho, esta es la primera experiencia mundial en que un equipo de trabajo logro criar Campoplex capitator; incluso los especialistas de Pisa no lo habían logrado, por lo que incluso es posible que estas técnicas de control biológico que nosotros desarrollamos en laboratorio las puedan empezar a utilizar en Europa para el control biológico en huertos de vides bajo el esquema de agricultura orgánica”, comentó Beeche.

Este insecto debería ser capaz de comenzar a establecerse y comenzar a controlar la plaga naturalmente en áreas urbanas. A modo de ejemplo, en Europa, de donde este insecto es nativo, se han observado niveles de parasitismo del orden del 54 al 56 por ciento, que es muy bueno.

 

MARZO SE ANALIZA EL ÉXITO DEL PROGRAMA

Por tratarse de un programa piloto, los resultados se analizarán en distintas etapas. En una segunda etapa se iniciará la liberación de ejemplares adultos de Campoplex y en el mes de marzo, se espera tener los primeros resultados sobre el establecimiento de la microavispa y su éxito como programa.

“Yo creo que es un trabajo que se está iniciando y van a pasar unos años de desarrollo, porque esta es una tecnología única en el mundo, por lo tanto, con los resultados que vayamos encontrando, con las condiciones urbanas de Chile, vamos a ir determinando exactamente cuántos insectos necesitamos por localidad, por propiedad, cuánto vuelan, cuáles son sus líneas de parasitismo y también se podrá determinar nuestros límites de producción en laboratorio para el futuro”, indicó Marcos Beeche. Hoy por hoy, la producción de ejemplares de Campoplex se realiza íntegramente en los laboratorios de Lo Aguirre del SAG.

 

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