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EDUARDO WELDT SUAZO: LA FUERZA DE PUELCHE

“La familia Weldt Carmona sí que ha sabido agregar valor a lo natural, tal como lo señala el slogan del Grupo Puelche, empresa que nació hace más de 42 años en Los Ángeles y que se dedica principalmente a la producción y deshidratación de hierbas para la industria farmacéutica, de las infusiones y a la producción y exportación de fruta fresca”

“La botánica, la investigación, las plantas y por supuesto el aporte a la cultura social es lo más desafiante que me ha tocado vivir y se ha transformado en mi Leitmotiv”.

La imagen es casi idílica…parece una postal: de fondo la Cordillera de los Andes, medianamente nevada, potreros de flores blancas, grandes extensiones de manzanilla previa a la cosecha. Un aroma a miel que impregna el ambiente. Lavanda, romero, melisa, menta blanca… una que otra hierba aromática vemos en uno de los campos del Grupo Puelche que está camino al Alto Biobío. Grupo que hoy cuenta con cinco empresas relacionadas, cerca de 500 hectáreas entre frutales y plantaciones y que desde sus orígenes se ha dedicado a la producción, deshidratación y comercialización de hierbas aromáticas, para uso farmacéutico o para la industria de las infusiones. Eduardo Weldt, Biólogo de la Universidad de Concepción, fundó esta empresa el año 1974; en el camino se sumaron al proyecto empresas destinadas a alimentar a la planta de deshidratado y al packing, debido a la diversificación hacia la producción y exportación de fruta fresca. Nuevas tierras, nuevos rubros y savia nueva. Hoy trabajan, también, tres de sus cinco hijos y un yerno que llegaron con nuevas ideas a sumarse a la empresa familiar.

Pero partamos por el inicio. Llegamos a las oficinas de Puelche antes de las 8 de la mañana. Eduardo Weldt Suazo ya estaba trabajando. Es un hombre agradable, tanto como lo puede ser la brisa cálida del viento puelche. Eligió un nombre autóctono para representar la empresa a la cual ha dedicado más de 40 años de su vida. Una vida muy inspiradora en la que no sólo ha logrado formar una empresa exitosa, sino que también ha entregado un importante aporte cultural al entorno donde está inserta. Hoy muchas familias son proveedoras de Puelche, familias completas que se dedican a un rubro que hasta hace 50 años era impensado. “La botánica, la investigación, las plantas y por supuesto el aporte a la cultura social es lo más desafiante que me ha tocado vivir y se ha transformado en mi Leitmotiv, no son los números lo que me mueven, por supuesto que deben haber resultados azules para que todo siga funcionando, pero mi satisfacción personal y profesional es poder devolver a la sociedad, lo que gratuitamente me enseñaron en la universidad y me siento muy tranquilo porque considero que he devuelto con creces lo que aprendí”. Esta frase resume, en parte, lo que es el espíritu de este empresario, nieto de colonos alemanes que llegaron a Los Ángeles. Su padre era médico; su madre, arquitecto, seis hermanos profesionales, se esperaba que estudiara Medicina; pero eligió la Biología inspirado en un amigo de la familia y que sin duda ha sido uno de los grandes botánicos de Chile, don Carlos Muñoz Pizarro.
Eduardo Weldt se licenció en Biología y el anhelo era dedicarse a la investigación. Así lo hizo, ganó una beca otorgada por la OEA en un proyecto multinacional sobre extractos vegetales. Una segunda beca otorgada por el Conicyt sobre química de productos naturales le permitió ingresar a la docencia en su casa mater, ahí participó en un estudio sobre la industrialización de plantas introducidas en el país y de ahí el paso lógico…si estaba el estudio y la demanda ¿por qué no desarrollar el proyecto?

En 1974 se asoció con su suegro que era agricultor de cultivos tradicionales en la zona de Los Ángeles, Gabriel Carmona Francione. Pidieron un crédito y empezó la construcción de Puelche. El objetivo: deshidratar rosa mosqueta.

La recolección

Eduardo cuenta que comenzó a recorrer campos de la zona, con un vehículo muy primitivo. Recorría para convencer a la gente que cultivara y cosechara ciertas especies de hierbas. “Me mordieron perros, y la gente se reía de este gringo que andaba comprando hojas de Llantén que no servía para nada y siempre había estado ahí botado…”, agrega. Poco a poco comenzó a llegar la materia prima y en todos los casos la secuencia era la siguiente: “primero aparecía un niñito de unos 12 años con una bolsita con hojas de tilo, por ejemplo, se la comprábamos y al día siguiente llegaba el mismo niñito junto a su mamá y al tercer día ya se había sumado el papá y unos tíos”. Claramente había una necesidad de trabajo y la gente estaba ávida de aprender este nuevo rubro. Hoy ya no es necesario salir a recorrer los campos, la gente cultiva menta blanca, rosa mosqueta, tilo y otras hierbas. “Hemos logrado un cambio en la cultura de las hierbas en la zona y hemos creado un importante mercado para ellas”, indica Eduardo Weldt.

Con la empresa C.A.R. de Chillán (Cooperativa Agrícola y Remolachera) en el año 1974 hicieron la primera exportación de Chile de rosa mosqueta, 50 toneladas con destino a Alemania. Fueron años en los que Chile comenzó a abrirse al exterior, dice Eduardo y muchos europeos vinieron a ver el producto, cerraron contratos con empresas extranjeras, especialmente alemanas, quienes los guiaron en el desarrollo y comercialización, además en la utilización de una infinidad de hierbas que se fueron introduciendo en las costumbres chilenas. Tanto así que todas las infusiones que se toman en Chile, se producen hoy en nuestro país, no se importan.

Producción Propia

Los principales comercializadores de hierbas son los alemanes. La industria alemana, tiene una visión muy clara de las capacidades de cada zona y sabe que Chile tiene grandes ventajas en la producción de hierbas debido a su clima de tipo mediterráneo. Es más, la mayoría de las hierbas que consumimos son especies introducidas desde Europa principalmente, pero que se cultivan en Chile, explica Eduardo. Nuestro clima nos permite cultivar especies que son introducidas como frutales y hierbas que son muy fáciles de comercializarlas porque el mercado internacional ya conoce sus bondades; he ahí el éxito del arándano, del kiwi, del cranberry, etc., por ejemplo, pero no ha sucedido lo mismo con las especies autóctonas como maqui, bailahuén y otras hierbas, porque se requiere un esfuerzo muy superior para darlas a conocer.

En la medida que la empresa fue creciendo, se vio en la necesidad de asegurar el abastecimiento de hierbas, así fueron comprando tierras. Hoy cultivan cerca de 250 hectáreas de manzanilla, 50 hectáreas de rosa mosqueta, otro poco de melisa, menta blanca, lavanda y romero. También procesan tilo, llantén, boldo, hypericum, matico, hinojo, cedrón, en frutales son más de 180 hectáreas en manzanos, arándanos y frambuesas.

La manzanilla es una especie anual por lo tanto se debe sembrar todos los años. Lo más delicado del cultivo explica Eduardo Weldt hijo, ingeniero agrónomo, encargado de producción, es la presencia de malezas, por esa razón se riega solo con agua de pozo para evitar que semillas no deseadas lleguen con el riego. Es un tema delicado porque el control microbiológico y toxicológico en las hierbas es muy exhaustivo, mucho más que en la fruta. Es importante tener un buen manejo del cultivo, sin uso de herbicidas, para evitar presencia de malezas que pueden aportar trazas de alcaloides en las hierbas. Las plagas son escasas y esa es otra de las ventajas de nuestro clima Mediterráneo.

Se siembra en primavera, a los 75 días es la cosecha. La manzanilla es un cultivo más bien rápido, eso le permite competir fácilmente con las malezas. Llegaron a esta variedad Manzanilla Primavera® luego de un largo proceso de selección, sus ventajas son su precocidad, su altura y contenido de principios activos.
Los cultivos de las hierbas están repartidos en distintos sectores de la Provincia de Los Ángeles, de manera de obtener una cosecha más prolongada, sin acumular stock de espera en la planta. La hierba necesita procesarse de inmediato, a más tardar una hora y media después de cosechada, para evitar la pérdida de sus propiedades.

No siempre se requiere de grandes cantidades de riego y la inversión del cultivo es similar a un buen cultivo tradicional. Ahora es claro que en Chile nadie se atreve a hacer este tipo de cultivo si no tiene su demanda asegurada, un mercado definido, es decir, un contrato de por medio.

Han adaptado la maquinaria necesaria para la siembra y cosecha de estos cultivos, maquinaria que ha sido completamente intervenida para ajustarse a la realidad de las hierbas de cultivo. En el caso de la rosa mosqueta también se cosecha con máquina, una máquina cosechadora de berries, pero con ciertas adaptaciones porque el fruto de la mosqueta no se desprende tan fácilmente.

La Industria

Por supuesto que de las más de 25 hierbas que procesan, Puelche no cultiva todas. Cuentan con tres fuentes de abastecimiento: primero, productos silvestres que llegan a la planta con proveedores que ya conocen bien el rubro, han sido capacitados por la empresa y cumplen con todas las normas internacionales al respecto. Segundo, abastecimiento a través de sus propios cultivos de manera de poder fijar el precio definitivo del producto final. Y por último, pero en menor cantidad, algunos agricultores que producen para Puelche por medio de un acuerdo comercial.

Todos los diseños industriales han sido de su propio desarrollo y constituyen el know how para cada producto. La capacidad de proceso supera las 60 toneladas diarias. Es considerada una planta grande. En temporada alta, en el Grupo Puelche trabajan cerca de 450 personas.

Puelche hoy exporta a diferentes mercados productos deshidratados y semielaborados para la industria de la infusión y farmacéutica. Sus clientes se encuentran en Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Italia, Rusia y países del Este. Por supuesto también entrega parte de su producción en Chile y a otros países de Latinoamérica.

En el caso de la rosa mosqueta, el país produce alrededor de 5 mil toneladas. Puelche aporta alrededor del 15% de ese total. Respecto a las otras hierbas la producción nacional es baja respecto a la demanda que hay en los países desarrollados. Además hay grandes productores también a nivel internacional: Hungría, Polonia, Turquía, Egipto, Francia y España.

Producen productos naturales deshidratados y semielaborados con los estándares, cortes y características que cada cliente necesita para cada hierba y es el cliente quien realiza finalmente las mezclas que requiere el mercado de la infusión, o bien, es utilizado en la industria farmacéutica en cremas, aceites, homeopatía, fármacos, etc..
La última innovación en el rubro de las hierbas es una línea de envasado al detalle para el mercado local. “El mismo hecho que la hierba sea un tema novedoso e interesante, nos llevó a desarrollar una línea de envasados porque son muchas las visitas a la empresa y la gente quiere ver y degustar el producto final”, explica Eduardo. Y ahí está el próximo paso, con el fin de poder recibir en un lugar adecuado a las visitas de Universidades e Institutos y otras instituciones, está en proyecto construir una sala explicativa sobre las bondades de las hierbas, su cultivo y procesamiento, con degustación y venta de estos productos naturales.

Fruticultura y exportación

Como todo empresario, la innovación  ha sido una constante en la vida de Eduardo Weldt. El año  92 se diversificó hacia los frutales. Comenzó con manzanos, el frutal más importante dentro de Puelche, luego continuó con arándanos y finalmente se sumaron las frambuesas, todos con certificación 100% orgánica. Están en carpeta algunos proyectos para diversificarse en este rubro con otras especies. “La fruta ha sido un gran desafío, quizás el más grande en mi vida empresarial, porque la demanda de la fruta es cada vez mayor y seguirá creciendo a tasas importantes, entonces hay que ver cómo podemos satisfacer esa demanda”. Por el momento tienen un packing donde procesan su propia producción de arándanos y están próximos a construir  una cámara de mantención de la fruta. Como su slogan es “Agregando valor a lo natural”, los Weldt Carmona también han sabido darle valor a su propia fruta. Comercializan y exportan manzana deshidratada que se consume principalmente en Europa. “Los niños llevan de colación al colegio, un par de rodajas de manzana deshidratada, que equivale a un fruto completo”, cuenta Moreen Weldt, ingeniero en alimentos encargada del área de comercialización del Grupo. Moreen nos muestra la planta: el sector rojo donde está todo lo relacionado con el procesamiento y la deshidratación de la rosa mosqueta, el sector verde donde se lleva a cabo la deshidratación y cortes de las hierbas y manzanas, el sector amarillo reúne la producción de manzanilla y tilo. La planta es ordenada, cada cosa en su lugar, la gente trabaja uniformada. Todo es novedoso, hasta silos de rosa mosqueta tienen.

Hoy Puelche es la matriz que aglutina a otras cuatro empresas del grupo: Agrícola Nancagua Ltda. que abastece de manzanas y hierbas a Puelche; Huertos Santa Inés S.A. que produce arándanos orgánicos; Puelche Fresh se dedica al proceso, comercialización y exportación de fruta orgánica y convencional y Plantabio S.A. cultiva manzanilla y rosa mosqueta.

¿Cuál es su hierba preferida?
La manzanilla…. Porque es a la que más tiempo y estudio he dedicado.

EMPRESA FAMILIAR

El grupo Puelche se transformó en una gran empresa familiar. Su señora, Marcela se sumó al proyecto al poco andar, y trabajó más de 30 años junto a su marido. Fue un puntal importante en la empresa reconoce Eduardo. “Ella aportaba en todo momento la sensatez, que es muy necesaria en una empresa, en los momentos de incertidumbre siempre encontré el apoyo necesario en ella. Hasta el día de hoy, sabe dónde está cada papel de la empresa y participa en el directorio ”. Los primeros años no fueron fáciles cuenta Eduardo, vivieron tiempos muy ajustados. Puelche nació con la voluntad y un crédito, “nada se heredó en esta empresa”, señala. Todo lo que hoy tiene el Grupo Puelche es gracias al esfuerzo de todos los integrantes de la familia Weldt Carmona.
Perseverancia y disciplina en lo que se propuso, fueron parte de la exitosa fórmula, aunque agrega que también debe haber cierta cuota de asertividad en el proyecto.

Cuando la empresa creció se sumaron los hijos al proyecto. Tres son ingenieros agrónomos, un ingeniero en alimentos y un arquitecto, todos ellos integran el directorio empresarial. Hoy trabaja Marcela Weldt como gerente de Administración y RR.HH., Moreen Weldt gerente comercial, Eduardo Weldt hijo, gerente de producción y su yerno Fernando Wittwer, como gerente general. Todos ellos estaban con trabajos formales fuera de Los Ángeles, pero la empresa comenzó a crecer y se sumaron a este desafío. En casi dos décadas que trabajan juntos, los clientes han aumentado al menos seis veces, se ha incorporado un equipo de profesionales que permite tener un grupo de trabajo consolidado para hacer frente a los nuevos proyectos: crecer en hectáreas de frutales, nuevas cámaras de mantención en frío, la sala de degustaciones y así suma y sigue…

“Me siento un hombre afortunado y agradecido de Dios con mi esposa, mis cinco hijos y sus familias y mis catorce nietos, todos ellos respetuosos de la naturaleza y amantes de las plantas”.