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Entrevistas

Tecnología de punta: espantar las aves de los cultivos

Cada vez más lejos va a ir quedando la imagen de los campos recién sembrados mientras  espantapájaros, vestidos con ropas de desecho, espantan a las aves interesadas en darse un festín a costa de un agricultor… la opción hoy es la tecnología, que permite resguardar distintos momentos que son claves en un cultivo y que peligran precisamente a causa de las aves, como la siembra y la aparición de las primeras plantas.  Y es que, las aves son uno más del abanico de organismos que junto a insectos, hongos, bacterias, malezas y roedores; representan un serio problema y completan el panorama de organismos perjudiciales para el agricultura, los que necesariamente tienen que combatirse para disminuir sus daños.

 

Y aunque pudiera pensarse que el daño que se causa es marginal, no siempre es así. Aunque en Chile no hay una cuantificación oficial de los daños, los agricultores tienen claro que es necesario establecer un control de los eventuales menoscabos a los cultivos, tanto en el período de siembra en el caso de los cereales como en floración y maduración en el caso de la fruticultura a fin de evitar todo tipo de pérdidas que puedan existir.

Aves como las palomas afectan los cultivos durante la siembra y la emergencia, ya que se alimentan de semillas y cotiledones de plantas recién emergidas; los gorriones se encuentran tanto en zonas urbanas como rurales y se alimentan de semillas, granos y frutas. Estacionalmente además, puede  haber más aves en las zonas de cultivo, como ocurre tras un invierno excepcionalmente frío, que al cubrir de nieve la vegetación nativa que lo sustenta habitualmente, provoca fuertes bajadas de choroyes al valle que pueden arrasar campos de trigo justo en el establecimiento de las sementeras.

Cristóbal Haverbeck, gerente comercial de BirdChile, empresa especialista en control de aves,  destacó que “Existe un enorme daño que causan distintos tipos de aves en diferentes cultivos. En arándanos, por ejemplo, el principal daño es causado por torcazas, mientras que en siembras de granos, los choroyes pueden generar pérdidas de un 30% por hectárea en unos minutos”.  Agregó que en cultivos de uva de mesa existen casos con pérdidas de USD 20.000 por hectárea y se van sumando casos. “El principal daño se produce por pérdidas en la semilla cuando se la comen las aves y luego al alimentarse de los brotes. También cuando la fruta se pinta y es comida por pájaros, lo que luego provoca pudrición y que se pierda prácticamente el racimo entero”.

AHUYENTARLAS

Existe una gran variedad de técnicas de ahuyentamiento: las más utilizadas son los espantapájaros y las cintas cruzadas que espantan a las aves con su zumbido y movimiento. En muchas áreas la escopeta ha sido una técnica utilizada por los agricultores, sin embargo, requiere la presencia constante del cazador y sólo para ahuyentar a las aves.

En este escenario, las nuevas herramientas incluyen señuelos, trampas y por supuesto, lásers.

“Actualmente BirdChile es la única proveedora de tecnología láser holandesa para el control de aves en cultivos, con el consiguiente apoyo al control de daños en los mismos”. Considerando que muchas especies, como los choroyes, están protegidas, y otras, son benéficas como los picaflores, es que los equipos tienen una doble ventaja: ahuyentar y proteger sin afectar el entorno.

“Tenemos dos equipos para solucionar este problema. El Agrilaser Handheld, que es manual y funciona de manera activa, es decir requiere de alguien que lo utilice. Las aves perciben el haz de luz como un objeto físico y se espantan”, comentó. Para un uso eficiente, se requiere actuar en los momentos en que se producen los mayores daños en los cultivos, “muy temprano, entre las 6 y las 10 de la mañana, que es el período en que las aves son más activas y luego al atardecer, antes de volver a sus nidos”, destacó Cristóbal.

“En estos momentos es cuando el láser tiene mayor efecto ya que hay menor luminosidad y el haz de luz puede alcanzar una distancia de 2.5 kilómetros lineales, siendo una manera efectiva de cubrir grandes predios con un sólo equipo”.

En el caso de los grandes predios, una instancia es el uso de un láser autónomo, que funciona de manera automática, con una programación que le permite autonomía con patrones de movimiento en intervalos de tiempo distintos. “Esta es la forma pasiva de evitar el daño por las aves. Luego de un constante uso,  las aves perciben la zona protegida como insegura y se desplazarán a zonas donde no tengan esta molestia constante”, destaca Haverbeck. Este equipo, es capaz de controlar 30 has. con una vida útil de 5.000 horas. “En general el daño por aves dura un par de meses, dependiendo del tipo de cultivo por lo que un equipo puede durar varias temporadas. La inversión se paga el primer año”, destacó Haverbeck.

PLANTAS DE ALIMENTOS

De acuerdo a un estudio realizado por el Instituto de Investigación y Tecnología Agrícola de Argentina, INTA, los daños producidos por aves en cultivos agrícolas presentan ciertas características que los hacen diferentes a los ocasionados por otros organismos perjudiciales como insectos, malezas o enfermedades  y una de las más importantes es que su cuantificación es muy escasa: esta carencia de información se debe en parte a la distribución irregular en el tiempo y el espacio de la plaga y los daños, ya que pueden ser muy altos en algunos lotes de cultivo de una región, pero muy bajos en muchos de ellos;  temporalmente los daños que ocurren en un sitio pueden no repetirse al año siguiente y los daños de una misma región pueden diferir según el cultivo que se considere. Eso, por si mismo, hace también muy difícil establecer  un manejo sistemático de control.  Sobre el tema, Haverbeck  indicó que se han logrado importantes porcentajes de disminución de daños: “Hemos tenido excelentes resultados en cultivos de arándanos, uva de mesa y vinífera, girasol  y almendros, donde los porcentajes de disminución son entre un 70% y 100%. Llevando esto a grandes superficies plantadas el beneficio económico es considerable”, destaca.

Hoy, esta tecnología  cuenta con 5 años en funciones y se utiliza en 80 países alrededor del mundo, no sólo en el agro, sino en diferentes industrias, desde aeropuertos hasta plantas de alimentos con problemas con palomas. “Nos hemos dado cuenta de que existe una gran problemática y ninguna manera efectiva de controlar este daño que haya obtenido los resultados que hemos conseguido nosotros con la tecnología láser”.  Ciertamente, el adiós definitivo del espantapájaros.

One Comment

  1. Rodrigo Díaz G
    Posted on 18 noviembre, 2017 at 11:57 am

    Sres GrupoAgro, necesitamos cotizacion de los equipos de laser que dispone, para huerto frutal de cerezas .

    Saluda atte
    Rodrigo Díaz G

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