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Entrevistas

NUEVAS LEYES DE INOCUIDAD ALIMENTARIA EN EE.UU.: LAS FSMA LLEGAN A REGULAR NUESTRA FRUTA

Anualmente, uno de cada seis  estadounidenses sufre alguna Enfermedad Transmitida por los Alimentos (ETAs), es decir 48 millones de personas. De éstos, 128.000 son hospitalizados y 3.000 de ellos mueren. Las cifras no son menores, y ello justifica las razones por las que el Gobierno de Barack Obama realizó la primera modificación sustancial a las leyes de inocuidad de Estados Unidos, y según algunos autores, la más drástica de los últimos 78 años: las famosas Food Safety Modernizacion Act  (FSMA) que entrarán en vigencia de manera escalonada según el tamaño de la empresa que exporta alimentos para el mercado norteamericano. 

El primer plazo a cumplir será el próximo 19 de septiembre del 2018 cuando comenzarán a regir los Controles Preventivos de alimentos para consumo humano: BPM actuales y análisis de peligros y controles preventivos.

Debido a la globalización y a la integración de las economías mundiales, el 15% de los alimentos de EE.UU. son importados. La FDA  con su Oficina Regional de Latinoamérica explica que la dependencia actual en inspecciones en el puerto de entrada no puede cubrir el incremento en los alimentos importados. Por esta razón indica una presentación de la FDA, los importadores son ahora responsables de asegurar que sus proveedores en el extranjero tengan implementados controles preventivos adecuados.

El Secretario Ejecutivo de ACHIPIA (Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria), Michel Leporati, nos explica que las FSMA es un conjunto de nuevas normas que actualizan la ley de inocuidad alimentaria de los EE.UU., y constituye la primera modificación sustancial a las leyes de inocuidad desde 1938.  El principal enfoque, agrega,  es migrar de un sistema de inocuidad alimentaria reactivo a uno preventivo, traspasando más “responsabilidad al importador” para asegurar el cumplimiento de los nuevos estándares de inocuidad.

La Food and Drug Administration (FDA) es la agencia encargada de proponer estos nuevos reglamentos. Y es que, la FDA es la institución que históricamente  se ha encargado de regular y fiscalizar los productos cosméticos, farmacéuticos, insumos médicos y la mayoría de los alimentos. El Presidente Barack Obama firmó esta Ley el 4 de enero de 2011, con el objetivo de proteger la salud de los consumidores a través de un Sistema de Inocuidad que provea de alimentos seguros.

“Bajo esta consigna, la FSMA propone darle nuevas atribuciones al FDA para prevenir, detectar y responder rápidamente ante eventos de pérdida de inocuidad alimentaria y proteger a los consumidores americanos”, agrega Michel Leporati.

Las razones por las cuales se dictaron estas leyes, dice Leporati, se deben a las estadísticas epidemiológicas y de comercio de los alimentos en los EE.UU. En ese sentido uno de los factores que gatillaron estas nuevas regulaciones fueron los ataques terroristas ocurridos el 11 de Septiembre de 2001, que expusieron una serie de debilidades, no solo a nivel militar, sino que a sistemas tan fundamentales para la salud de las personas como lo es la cadena de alimentos.  Los americanos han vivido algunos episodios muy graves y extendidos de ETAs, señala el ejecutivo, con consecuencias trágicas para la vida de las personas (Listeria en melones, 2011) y grandes perjuicios económicos (Salmonella en mantequilla de Maní, caso Sunland, 2009), que generan una desconfianza generalizada de los consumidores en el Sistema de Inocuidad Alimentaria, explica Leporati.

LOS PLAZOS

La entrada en vigencia de estas leyes dependerá del tamaño de las empresas a nivel mundial. Las empresas de mayor tamaño son las primeras que deberán implementar las normas según le corresponda.  En ACHIPIA nos señalan que a pesar de que se había definido  como fecha de implementación el 24 de agosto del 2016, la FDA publicó una extensión en los plazos.

El calendario quedó de la siguiente manera:

Programa de verificación de proveedores extranjeros (FSVP) de alimentos. Plazo implementación: 28 de mayo, 2019.

Producción primaria: Estándares para cultivo, cosecha, empaque y manejo de frutas y verduras para consumo humano. Plazo implementación: 27 de enero, 2020.*

*En el caso que se cultiven brotes, el plazo de implementación es para el 28 de enero, 2019.

 

LAS NORMAS QUE VIENEN

Las normas finales de la FSMA son las siguientes:

1

Controles preventivos de alimentos para consumo humano: BPM actuales y análisis de peligros y controles preventivos. Sección 103 FSMA.

2

Controles preventivos de alimentos para consumo animal: BPM actuales y análisis de peligros y controles preventivos. Sección 103 FSMA.

3

Producción primaria: Estándares para cultivo, cosecha, empaque y manejo de frutas y verduras para consumo humano. Sección 105 FSMA.

4

Transporte sanitario de alimento para humanos y animales. Sección 111 FSMA.

5

Programa de verificación de proveedores extranjeros (FSVP) de alimentos: nuevas exigencias para importadores de alimentos a EE.UU. Sección 301 FSMA.

6

Acreditación de organismos auditores/certificadores de terceros para conducir auditorías de inocuidad y emitir certificaciones. Sección 307 FSMA.

7

Estrategias de mitigación focalizadas para la protección de los alimentos ante adulteración intencional o Food Defense. Sección 106 FSMA.

Fuente: ACHIPIA

DE REACTIVO A PREVENTIVO

En definitiva, señala Michel,  la FSMA es una modificación respecto a la implementación de los requisitos, el migrar del sistema reactivo a uno preventivo; implica un cambio en cómo hacer las cosas, más que un cambio teórico de las normativas.

En ese sentido, por ejemplo, el tema del agua, que siempre se ha regulado y ha sido un requisito importante, la modificación actual hace énfasis en el respaldo científico, es decir,  justificar por qué se implementan las medidas de control. “En el caso del agua, por ejemplo, se debe fundamentar por qué se está tratando el agua con los químicos y las concentraciones que se están utilizando”.

La ley se aplicará a todos quienes exporten alimento a EE.UU., sin embargo,  las carnes y ovoproductos son regulados por el United States Department of Agriculture (USDA), el cual tiene una jurisdicción distinta al FDA, por lo tanto a esos productos no les aplica FSMA.

Respecto a la fruta, Leporati señala que para los productores que ya tiene implementados protocolos internacionales y están certificados con éstos, además de tener una historial de varios años de exportaciones a EE.UU, no debería significar mayores problemas porque existen requisitos que ya son conocidos para ellos. “Por lo tanto se debe evaluar los sistemas de control que tiene cada empresa, conocer cuál es la realidad de cada una y en función de eso establecer brechas, no significa partir de cero”, agrega.

En Chile no habrá un organismo estatal encargado de fiscalizar estas normas ya que esto se aplica sólo a los exportadores y en ese caso el importador en EE.UU. de ese exportador es el que deberá “revisar” que estén en cumplimiento. Para esto existe una normativa que corresponde a la sección 301: “verificación de proveedores Extranjeros (FSVP)” de la FSMA. La FDA también visitará, eventualmente, a los productores que ellos determinen.

Las tasas de rechazo de fruta chilena en los mercados internacionales y en especial en Estados Unidos son más bien bajas.  “En la actualidad las principales causas de rechazos de envíos de fruta fresca chilena  al mercado norteamericano son debido a deficiencias,  alteraciones de calidad y, en segundo término, por presencia de contaminantes químicos por sobre los límites máximo de residuos permitidos, pero son de todas maneras una situación muy marginal en el volumen de fruta exportada”, acota.

ARÁNDANOS: READY TO EAT

Las FSMA afectarán directamente a las frutas frescas, porque el concepto “Ready to Eat” es aplicable a las frutas  y verduras y en ese sentido los berries como los arándanos están considerados como un alimento que se compra y se come, no necesariamente un niño va a lavar este berries.  Y la razón es bien evidente, “EE.UU. gasta muchos recursos en la gente que se enferma debido a la inocuidad alimentaria, por esa razón se llevó a cabo  esta modernización de las leyes. De hecho es la más importante modernización con respecto a todo a la regulación de la inocuidad alimentaria”, señala.

Las enfermedades, van desde un leve dolor de estómago  a casos que pasan mucho más allá, producto de la Escherichia Coli, Salmonella o Listeria.  Ahora, todo lo que se consume cruda, especialmente los alimentos con hojas o que estén a ras de suelo como las frutillas tienen una mayor susceptibilidad de trasladar patógenos, mucho más que lo que puede llevar una manzana. Sin embargo, los arándanos caen dentro de la categoría “Ready to Eat”, porque es más probable que una persona lo consuma sin lavarlo, mucho más que una manzana o derechamente que un kiwi.

No obstante, Chile en general, no está catalogado como  un país de alto riesgo por la FDA, más aún si consideramos la cantidad de años en los que hemos exportado fruta fresca a mercados altamente exigentes como el mismo Estados Unidos o Europa, explica Julia. Además gran parte de los productores nacionales de arándanos  están certificados con Global Gap,  BRC para Inglaterra o HACCP, “entonces yo creo que la industria chilena, en general, está bastante más cercana al cumplimiento ya que esas certificaciones previas ayudan para estar en mejor pie”, agrega.

CAPACITACIONES A LOS PRODUCTORES

La gran diferencia entre esta nueva ley y la reglamentación anterior es que ahora el sistema debe ser mucho más proactivo que reactivo. “Es decir a diferencia de antes que revisábamos el proceso cuando se encontraba algo, ahora se pide que el productor estudie su proceso y anticipe dónde está el problema para evitar que ocurra”, señala Julia.

Si se actúa proactivamente, indica Julia Pinto,  se evitará que un alimento sea retirado del mercado por faltas a la inocuidad, y lo que podría implicar para el productor chileno, para la empresa y para la imagen país el retiro de un producto.

El Comité del Arándano se ha encargado de realizar varias capacitaciones a nivel de productores  y plantas exportadoras sobre el FSMA. Los ciclos se han concentrado en la zona productiva entre la Quinta Región y Osorno,  y lo que se ha podido ver es la falta de conocimiento que hay respecto al FSMA, y el temor a su severidad, pero en la medida que se van aterrizando las normas, los productores van viendo que no es tan diferente a lo que hacían, cuenta Julia Pinto.

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