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Entrevistas

LA RECETA PARA LAS OVEJERÍAS DE ÑUBLE

“En la zona Centro Sur y Sur el inventario en los últimos 50 años bajó de 4 millones de cabezas a menos de 1 millón……y continua decreciendo.   Allí desaparecieron las grandes ovejerías. Las causas: reforma agraria con división de tierras y el decreto 701 de fomento forestal” .

La postal es la que todos quisiéramos ver: praderas verdes, la cordillera de fondo y un buen rebaño de ovejas pastando tranquilamente una tarde de primavera. Lamentablemente desde hace décadas hay que viajar al sur para poder disfrutar de imágenes como esas. La ganadería ovina en Ñuble es cada vez menos frecuente a no ser que veamos sólo pequeños piños de máximo 10 ovejas, en algún sector rural y a mano de la pequeña agricultura familiar.

 

¿Qué ha pasado con este rubro y las grandes ovejerías de hace algunas décadas?

Entrevistamos a un experto en la materia, Daniel Claro, con un post grado en Nueva Zelanda y una carrera como investigador en INIA, con más de 30 años en el rubro y que cuenta actualmente con un Plantel Genético de la raza GOLDENSHEEP con 1.800 vientres en la X Región, quien nos dio fundamentos teóricos y prácticos sobre la realidad de las ovejerías en la zona y sobre la fórmula para lograr mejor rentabilidad en un plantel.

Además entrevistamos a dos grandes productores de ovejas de Ñuble, Andrés Trucco, quien también tiene un post grado en Producción Animal con un rebaño de 500 cabezas y Carmen de la Torre con 480 y seguramente con las mejores instalaciones de la zona.

Cada uno con su estilo y forma de abordar el manejo de la ganadería, pero sí hay claras coincidencias en un gran tema: el negocio ovino es por volumen ya que la rentabilidad de cada oveja es baja. Y segundo, el negocio está muy atomizado lo que hace difícil generar alianzas para mejorar el rubro.

 

LA REALIDAD NACIONAL

Daniel Claro nos cuenta que en Chile desde hace ya muchos años hay dos realidades distintas. La primera con una ganadería lanar muy importante y rentable, como lo es el caso de Magallanes, que en términos prácticos ha mantenido su inventario, pero ha cambiado el énfasis de su producción.

“Hace 50 años el fuerte del negocio era la producción de lana y la carne era un subproducto. La lana, en particular la lana de finura intermedia como lo es la producida por la raza Corriedale, que hoy día representa sobre el 95% del inventario de ovejas magallánicas, ha ido perdiendo constantemente valor en el mercado internacional”, señala. Por otra parte, la carne ovina ha ido aumentando su valor, con algunos altibajos. Hoy día el ingreso que produce la oveja Corriedale, que es una raza de doble propósito, se ha inclinado fuertemente hacia la carne, con sobre un 70% dejando apenas un 30% de participación para la lana.

Daniel Claro piensa que en el mediano plazo el Corriedale va a ir desapareciendo, pues en casi 100 años ha tenido muy pocos progresos en su productividad y no podrá competir con razas modernas más eficientes y rentables.

La segunda realidad, que es la que nos corresponde a nosotros. En la zona Centro Sur y Sur el inventario en los últimos 50 años bajó de 4 millones de cabezas a menos de 1 millón……y continúa decreciendo. Allí desaparecieron las grandes ovejerías y hoy día sobre el 90% del inventario se encuentra en varios miles de ovejeros de subsistencia con 10 cabezas promedio por propiedad.

Explicaciones sobre el porqué de esta casi desaparición de la ovejería hay muchas, pero la realidad es una sola, señala Claro. “Las ovejerías en los últimos 50 años han trabajado a pérdida. El negocio ovejero es un negocio de volumen, donde el margen de utilidad por oveja es pequeño y si no se cuenta con un tamaño mínimo, los gastos generales de operación superan los ingresos por ventas”, aclara.

Agrega que la producción ovina en estas regiones siempre ha trabajado con una tecnología de manejo extensiva, copiada del exitoso modelo magallánico, que se desarrolla en suelos de bajo valor, con muy pocas otras alternativas productivas; praderas naturales que no se fertilizan, una gran sanidad, donde casi no se utilizan antiparasitarios. Pero la realidad nuestra es distinta.

En el pasado las ovejerías eran de gran tamaño señala, con muchas haciendas de 10.000 a 15.000 cabezas. “Con el proceso de reforma agraria, de principios de los 70, se expropiaron casi todas y allí comenzó la extinción del rubro ovino de estas regiones del país. Las medianas ovejerías de 500 a 1.000 ovejas subsistieron, pero en su inmensa mayoría han desaparecido”, nos explica.

La ovejería se mantiene en la pequeña agricultura, donde es un gran aporte a la subsistencia, pero la tecnología empleada es inviable en términos económicos y sus ingresos representan un 50% del sueldo mínimo para un propietario que tiene tierra que vale varios millones.

“La gran limitante de estos productores es que sus praderas son muy poco productivas, por ser naturales adaptadas a suelos pobres. Sin embargo, existe la tecnología para multiplicar por 5 veces su productividad, en base a praderas sembradas, pero su costo hace imposible que los agricultores puedan hacer esta inversión”, agrega Daniel Claro.

 

LA RECETA

¿La receta entonces para tener mayor rentabilidad?

La receta es muy simple y tiene su propia adaptación a cada región e incluso a cada predio. GENÉTICA + NUTRICIÓN.

En cuanto a la alimentación de la oveja, señala, varía notoriamente durante el año calendario, con largos períodos de requerimientos mínimos o básicos, que es su nivel de mantención. Esto ocurre cuando la oveja solo requiere mantener su peso vivo, pues no está en una etapa productiva.

La oveja tiene un periodo de gestación de 150 días, de los cuales hay 90, inmediatamente luego de quedar fecundada, donde solo requiere mantener su peso. Luego del parto tiene 90 días de lactancia, donde sus requerimientos, más los de su (s) cría (s), al menos triplican las exigencias de alimentación. Después viene un largo periodo de 120 días post destete, donde la oveja solo requiere alimentación de mantención.

En resumen, una oveja en un año tiene requerimientos de mantención durante 210 días, un periodo de 30 días durante el encaste, donde sus requerimientos aumentan un 50%. Un periodo de 30 días, inmediatamente antes del parto, donde sus requerimientos aumentan un 100% sobre mantención y 90 días de lactancia donde sus requerimientos aumentan de 3 a 6 veces sobre mantención, dependiendo del número de corderos nacidos, explica Claro.

Esta característica de la oveja permite ajustar la oferta de forraje de la pradera a los requerimientos nutricionales, fijando la fecha de parto,lo más cercana posible al momento en que las praderas comienzan su crecimiento acelerado de primavera. Se producen algunos déficits en el periodo invernal que hay que suplir con forraje conservado. La alimentación es en base a pasto producido por la pradera y en los periodos deficitarios se recurre a forraje conservado, como heno o ensilaje. En algunos casos, donde no es posible cosechar excedentes de forraje, se puede recurrir a la alimentación con granos, donde la avena es una excelente alternativa.

“También se utilizan cultivos suplementarios como siembra de pequeñas superficies con avena u otras forrajeras, según la zona del país, para que sean talajeadas directamente por la oveja en el periodo invernal. Otra fuente de alimento en algunos predios durante el verano es el rastrojo de cereales, principalmente trigo, suplementado con pequeñas cantidades de nitrógeno no proteico”, explica.

 

LA RAZA ADECUADA

Sobre qué raza es la adecuada para esta zona nos aclara que si queremos una ovejería comercial, hay que olvidarse de la oveja rústica, que sobrevive en condiciones de desnutrición, por no contar con praderas de calidad y alta producción, las que sólo se pueden dar en suelos de buena fertilidad. Esta rusticidad sólo garantiza pobreza para el productor.

Mientras no se cambien las actuales praderas naturales por otras sembradas, es muy difícil pensar en cambiar la oveja Suffolk por otra más productiva.

 

La oveja moderna requiere 4 características principales que son fundamentales para tener un negocio rentable:

  • 1.- Precocidad sexual, para que la raza sea capaz de adelantar su vida reproductiva en un año, pudiendo reproducirse a partir de los 6 meses de edad. Es una característica genética, que ninguna raza tradicional posee en Chile a escala comercial.
  • 2. Alta prolificidad, que es la capacidad de producir y criar un elevado porcentaje de corderos mellizos. Se destacan las razas FinnishLandrace; East Friesian y Romanov.
  • 3. Abundante producción de leche y lactancia larga. Aquí destaca la raza EAST FRIESIAN o FRISONA.
  • 4. Calidad de la carne producida, donde el carácter magro es fundamental, para lograr corderos de alto peso, sin exceso de grasa. También el desarrollo muscular es importante. Texel es la raza que destaca en estas características. Es muy difícil encontrar una raza que destaque en todas estas características y ninguna de las razas tradicionales las tiene. Por eso en los últimos 20 años los países líderes del rubro ovino, han estado desarrollando “razas compuestas o sintéticas”, donde en un solo animal se combinan varias razas, que destacan en estos caracteres fundamentales.  Luego de varios cruzamientos  y un estricto proceso de selección, se logra un producto, donde todas estas ventajas se complementan entre sí.

 

EL MÍNIMO RENTABLE

En el país, excepto Magallanes, sólo es posible tener ovejerías rentables con manejo intensivo, que requiere de praderas sembradas; genética muy eficiente; un manejo excelente de las praderas; fertilidad del suelo, sanidad; nutrición animal, reproducción y comercialización. Son una gran diversidad de conocimientos, tanto agronómicos como veterinarios; una buena capacidad de observación del estado del ganado y praderas, atributos que cuesta encontrar en una sola persona.

La unidad económica mínima para un pequeño productor son 200 ovejas, que en el secano central se pueden mantener en 35 ha de pradera sembrada, con una carga de 6 cabezas/has. Este potencial sería alcanzable para un importante número de propiedades resultantes de la reforma agraria, pero sólo con un fuerte apoyo técnico y financiero, nos cuenta.

Un mediano productor empresarial debería tener un mínimo de 1.000 ovejas, mientras que un gran empresario sobre 3.000, también con cargas similares.

Para una ovejería comercial, el costo de la mano de obra es un factor de alto impacto. Un buen ovejero puede cuidar 2.000 ovejas. Por eso en explotaciones con mayor inventario se produce una buena economía de escala en este factor.

En la zona sur los inventarios mínimos son semejantes a los indicados para el secano central, pero debido al mayor potencial de las praderas sembradas, gracias a una mayor cantidad de lluvias, se pueden utilizar cargas entre 10 y 15 ovejas/ha.

 

LA EXPERIENCIA DE DANIEL CLARO

Ha sido un gran desafío personal, en lo económico y en lo tecnológico, a pesar de tener una gran especialización teórica.

“Mi primer desafío fueron 20 años de productor ovino en el secano costero de la V Región, debiendo desarrollar un sistema intensivo con praderas sembradas y una sequía garantizada anual de 8 meses, con solo 4 meses de forraje verde.

Logré un excelente desarrollo tecnológico, con 800 ovejas en 120 has. útiles de pradera, pero el aspecto económico era muy restringido, por no disponer de un predio con el tamaño suficiente para tener un rebaño mayor” nos cuenta.

Y agrega “Hace 3 años me trasladé a la X región, con dos objetivos principales: mejorar mis ingresos, al tener una ovejería de mayor tamaño y demostrar comercialmente, con recursos propios, que si se aplica tecnología de punta, el ovino puede ser el mejor negocio ganadero, similar en ingresos netos/ha a las mejores lecherías top, pero con menos riesgos y menos trabajo. Actualmente poseo un Plantel Genético de la raza GOLDENSHEEP con 1.800 vientres en 100 has. de praderas sembradas. Obtenemos sobre 1,5 corderos destetados en ovejas adultas y 1 cordero en borregas de un año de edad. Nuestros corderos alcanzan un peso vara, de carne magra, de 22 a 25 kgs. a los 5-6 meses de edad”.

 

ANDRÉS TRUCCO:  POTENCIAR EL CONSUMO DE CARNE OVINA

Andrés Trucco, vive en su campo a unos 7 kms. de Tres Esquinas de Cato, en la precordillera. Está rodeado de bosques de pinos, de estos bosques que llegaron a invadir los sectores agrícolas de manera intempestiva. En el centro se encuentra su fundo donde hay zonas protegidas porque, según sus palabras, en su tierra no se corta un solo árbol. Y claro está lleno de boldos e inmensos robles y zonas donde sólo las ovejas pueden llegar.

Cría ovejas desde 1988, es decir casi 30 años. Experiencia tiene y se le nota. Decidió criar ganado ovino porque sus tierras son más bien rústica, con serias limitaciones de pendiente, de suelo y además porque fue profesor de Ovinotecnia. “Me encantan las ovejas, soy agrónomo y un campo sin animales para mí no es campo”, dice.

Empezó con 120 ovejas y así fue creciendo hasta completar 500 animales. La raza es Suffolk, raza que ha mejorado gracias a la inseminación artificial.

La elección de la raza Suffolk, que es un ejemplar de cabeza descubierta, es porque es más bien rústica y tiene una aptitud cárnica muy buena que es lo que se comercializa en la zona.

Además las crías nacen con un buen peso: entre 4 a 5 kilos y al destete se venden a 35 – 40, que es lo que el mercado solicita. El porcentaje de parición de un 120% de pariciones, incluso ha llegado a tener 140% en años buenos.

Andrés cree que lo que redujo la masa ovina en Ñuble fue el decreto 701 de fomento forestal que plantó toda la precordillera con bosques y eso implicó que la ovejería grande se terminara porque el bosque era más rentable y las plantaciones subvencionadas.

 

PARICIÓN BAJO GALPÓN

El sistema que utiliza Andrés es semi intensivo, es decir, hay ciertas prácticas de manejo que introduce para aumentar la producción. Por ejemplo: manejos sanitarios, la suplementación en periodos críticos y la parición bajo galpón.

 

¿En qué consiste ese tipo de parición?

Es un sistema en que se palpa la oveja cada 5 días y las que están cerca del momento del parto, que se nota porque tienen un desarrollo de ubre mayor, se apartan al potrerillo de parición. En el momento que paren se marca el corderito si es único o mellizo y lo identificas con la madre. Le haces los primeros tratamientos, o sea, desinfectas el ombligo con yodo por ejemplo, para evitar infecciones y ves las fallas que puedes tener en tu rebaño y además te permite identificar las melliceras de las únicas y puedes ir seleccionando. Ahí están por 24 horas hasta que estés seguro que mamaron, explica Trucco, y que la oveja los ahijó. Luego las mellizas van a un potrerillo y las únicas a otro, hasta que tengan cierto desarrollo y ahí puedes juntarlas, una vez que has logrado que las madres amamantaron a sus mellizos. De esta forma obligas a que la oveja se ocupe de su cría.

“La marca se hace con una simple señal y es para saber si la cría se está alimentando de la madre. Son estrategias que no cuestan mucho, pero que ayudan bastante a salvar el cordero”, agrega. Las primeras semanas de vida son muy vulnerables, muchos mueren por el frío, porque se desahijan y el restopor problemas de jaurías de perros, zorros y hasta pumas. Por eso hay que encerrarlos todas las noches.

“La alimentación es en base a praderas naturales, trébol subterráneo y rastrojo en el verano. Durante el último tercio de la preñez se suplementa con avena, unos 300 a 500 gramos de avena, ya que es el periodo en que el feto crece más, además de fardo porque en esa fecha la pradera está en cero. Nuestra época de parto es entre septiembre y diciembre con un peak en octubre y noviembre”, señala Trucco.

Maneja más o menos 3 ó 4 ovejas por hectárea en pradera natural con una producción de carne de 120 kilos.

La vida útil de una hembra son cinco partos, es decir 7 años más o menos y eso es importante porque cada año hay que reemplazar un quinto del rebaño con borregas para que esté estabilizado el promedio de edad, porque también los porcentajes de pariciones de mellizos son mayores entre el segundo y tercer parto.

El periodo de parto desde la primera que parió hasta la última, es igual al periodo de encaste, si encastas dos meses tienes dos meses de parición, señala Trucco, con un peak de parición a los 20 días. Acá es un mes y medio, del 15 de agosto al 30 de septiembre.

Una vez que nacen entre tres y cuatro meses de engorda y luego a la venta, hay que vender todo a fines de diciembre máximo.

Uno de los problemas del negocio es que su consumo es estacional. Se junta todo el ganado en diciembre que es la época cuando la gente come asado de cordero.

 

LAS BONDADES DE LA CARNE

Cada vez se le está dando un uso más gourmet a la carne de cordero, alejándola de los prejuicios del colesterol y grasas. Es importante que exista una voluntad política y por parte de los productores en torno a este tema, comenta Trucco. Es un hecho que hay que entregar un producto de buena calidad, un cordero de 30 a 35 kilos no tiene grasa. Para eso es necesario que existan industrias como frigoríficos donde se compre cordero en la época peak y se comercialice a través del año. “Si el cordero debería consumirse como cualquier carne a través del año. Estimular el consumo nacional, hay un consumo per cápita que es bajísimo en torno al kilo, eso te da que tiene un potencial inmenso de crecimiento”, enfatiza.

 

¿Qué falta en la zona para estimular más la inversión?

“Uno de los grandes problemas es que la producción está muy atomizada. Al estar tan atomizado trae problemas, de alimentación de las ovejas, de fertilidad, y esos rebaños caen cada vez más y se traducen en venta informal, en autoconsumo con todos los problemas sanitarios que eso significa”.

Esto demanda políticas de fomento y comercialización, para competir en condiciones similares con otras actividades agrícolas, pensando a futuro en la exportación, finaliza Trucco.

 

CARMEN DE LA TORRE: EL LADO FEMENINO DE LA PRODUCCIÓN

Carmen vive en el fundo Centinela en El Carmen donde maneja un plantel de 470 ovejas en la sociedad Patrón Viejo.

Quizás ella no lo sabe, pero si bien comenzó a manejar hace un año las ovejas que inició su marido hace casi una década, conoce harto del tema. Es más, le gusta hablar y posee esa sensibilidad que sólo una mujer puede tener en torno a las pariciones, preñez de una hembra y los recién nacidos.

La razón por la que su marido Pascual Martínez comenzó a criar ovejas es porque él tenía confianza en que esto iba a ser un buen negocio, ya que los cultivos tradicionales no estaban siendo tan rentables.
Ahora ella comprende porque hubo ese cambio de cultivos a animales. Si bien es más demandante de tiempo y de cuidado trabajar con animales, se genera un apego con ellos, explica Carmen.

Actualmente cuenta con un plantel de 470 madres y pretende tener una parición de 650 o más nuevos y crecer en un 20 o 30% más en madres.

La raza predominante es Texel, luego vendría en importancia Highlander. La razón es porque los Texel son más bajos y fibrosos, adquieren peso más rápido lo que también es una ventaja comercial.Por otra parte la raza Highlander es de crecimiento más rápido, porque el objetivo es que ganen peso, “por eso que yo tengo pariciones en mayo para que en septiembre los corderos tengan más de 30 kilos”.

Entonces la fecha de mayor demanda de trabajo es en época de pariciones, que para Carmen están divididas en dos periodos que abarcan desde mayo a octubre.

Si hay algo destacable en Patrón Viejo son sus instalaciones. Pareciera que todo está pensado en la comodidad y el bienestar de las ovejas. Como tienen nacimiento en invierno, la gran mayoría pasa la temporada de frio en los establos.

Se alimentan de praderas que han sembrado con alfalfa, festuca, trébol y ballica y en la tarde les dan fardos. Las que ya parieron se refuerzan con granos y avena con lupino, para estimular la lactancia. “Es una dieta bien completa, no tan económicamente rentable, pero se hace para potenciar y mantener la hembra, porque si la hembra no tiene buena leche, el corderito no se va a desarrollar en buena forma y no va a estar listo en la fecha que tiene que estarlo”.

 

INTUICIÓN FEMENINA

Carmen debió hacerse cargo del plantel luego que su marido falleciera hace un año y en este tiempo ha tratado de introducir el concepto de que los animales deben tener un buen vivir y un buen morir, pero ha costado que los trabajadores entiendan ese concepto.

Y es que es increíble como uno aprende a conocer a cada animal, explica, “uno se da cuenta cuando tiene el ojo malo, cuando una anda decaída, se nota al tiro, las ovejas no te dejan de mirar. El carácter de las ovejas es como el de los perros, algunas son sumamente mañosas y celosas con sus crías. Hay unas que puedes estar con ellas cuando parieron sin ningún problema y quedarte con el corderito y ella no lo desconoce. Hay otras que, si tú tomas mucho al corderito, simplemente se alejan”.

Nacen con un buen peso y se destetan a los dos meses y medio aproximadamente. En agosto cuando el clima comienza a mejorar van solos al potrero y coincide con la época en que el pasto empieza a salir.

 

CARNE MÁS MAGRA

Mi negocio en este minuto es que la gente conozca un buen cordero, la gente que sabe me dice que hay diferencia entre un Suffolk y un Texel, porque el Texel tiene la carne más magra.

Hasta hace poco había un prejuicio de la carne de cordero, que tenía mucha grasa y colesterol, en Chile se valora más la cantidad que la calidad. O sea, comprar el cordero más gordo y resulta que la carne de cordero tiene muchas propiedades, comparativamente, tiene mucha más energía, más cantidad de proteína, menos grasa total que el pollo, que el cerdo e incluso que la vaca, explica.

 

¿Cuáles han sido las mayores satisfacciones  de criar ovejas?  

A mí me encanta la oveja. Son animales muy nobles, ellas reconocen cuando las vas a ayudar… El tema oveja me gusta, me entretiene, me llena el día. He aprendido sobre la marcha, tuve que aprender a poner inyecciones, curar heridas, aceptar que se mueren… Esa es la parte más penosa.

¿Cuál es el contra de la crianza de ovejas?

Creo que la falta de gente que realmente le guste la oveja, que no sea el trabajar por obligación, la gente que se involucre y que les haga cariño, que las trate bien, que esté preocupada. Hay que estar todos los días mirándolas, no se pueden abandonar, hay muchos detalles que no se pueden pasar por alto.

¿Proyecciones?

Este año estoy viendo la realidad sola. Creo que, de aquí a octubre o noviembre, me veo bien, la idea sería crecer. Porque el negocio está en el volumen.

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