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Entrevistas

LA SEQUIA MÁS IMPORTANTE DE LOS ÚLTIMOS 50 AÑOS

“Las precipitaciones del 2016 arrojaron un  déficit superior al 55% y las consecuencias puede ser muy graves para la agricultura, advierten agricultores y dirigentes del agro”

“La sequía más grande de los últimos 50 años” así lo catalogó la presidenta de la Junta de Vigilancia del Rio Ñuble, Margarita Letelier,  quien junto al Presidente de la Asociación de Agricultores, Álvaro Gatica y al Director Regional de Aguas, Cesar Saavedra evidenciaron la situación de los recursos hídricos en la provincia de Ñuble.

Las cifras son lapidarias al mes de diciembre las precipitaciones, según informes de la Dirección Meteorológica de Chile, alcanzaban un déficit superior al 55%, convirtiendo el año 2016 unos de los secos respecto a agua caída, generando consecuencias nefastas en materia de disponibilidad en los ríos de la provincia de Ñuble.

“Los caudales del río Ñuble se acercan fuertemente a los mínimos registrados los últimos 50 años, por consiguiente se convierte, en el año más críticos en materia de disponibilidad para la agricultura” señaló. 

Esta temporada de riego se enfrentó con una escaza disponibilidad de agua, explica Margarita, los registros de monitoreo de caudales y precipitación, se acercaron fuertemente a los mínimos registrados desde el año 1983 a la fecha, incluso a las grandes sequías de la décadas de los 60’ y 90’.

Al respecto, Álvaro Gatica argumentó que si bien el aumento de las temperaturas y baja en las precipitaciones es un hecho del que se viene hablando hace años, no se le ha tomado el peso que corresponde. “Es necesario hacer grandes inversiones tecnológicas  y  principalmente en infraestructura para riego tanto en obras mayores como menores. Lamentablemente no ha existido una política de largo plazo para enfrentar esta realidad que ya es un tema que se ha agravado bastante”, agregó.

Y es que, aunque sea majadero el dato, nunca esta demás volver a repetirlo: hoy  el 84% del agua va a parar al mar por falta de inversiones en riego. El Presidente de la Asociación añadió que la mayoría de los agricultores no cuenta con sistemas de riego tecnificado y por esta razón se pierde más del 70% del recurso hídrico en la ineficiencia del regadío. Si a lo anterior se suma la demora en llevar a cabo un proyecto con un embalse que ya están en rezago, frente a la urgencia que se está viviendo, la situación puede tornarse muy crítica.

Cifras dramáticas

Margarita Letelier señaló que la temporada recién pasada, 2015-2016, no se registró en ningún momento el caudal que hoy posee (13.4 m3/s), ni siquiera en el mes de marzo cuando el río Ñuble producto de su régimen de mínima disponibilidad,  y hoy 23 de febrero aún queda mucho por seguir regando, es decir, aún no somos capaces de dimensionar en un 100% los impacto que tendrá esta temporada de extrema sequía.

En un año normal (hidrológico) a la fecha sobre el río Ñuble han escurrido unos 2.880 millones de metros cúbicos, y la presente temporada sólo ha alcanzado los 1.185 millones de metros cúbicos, es decir, un déficit concordante con la falta de precipitación del 59%. Si se considera como referencia la gran sequía de la temporada 1998-1999, en dicha oportunidad habían escurrido unos  973 millones de metros cúbicos, condición más cercana a la actual, explican en la Junta de Vigilancia del Rio Ñuble.

precipitación anual

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