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Martín Arrau, director junta Vigilancia Río Ñuble

“Los agricultores no especulamos con el agua, la usamos para regar nuestros cultivos”

Agua que no has de usar… ahora la perderás, ese sería el nuevo refrán si es que la Reforma al Código de Aguas es aprobada tal y como se está proponiendo ahora. Es un tema que está en la palestra, tanto que hasta hace unas pocas semanas el Ejecutivo le había puesto suma urgencia al proyecto, lo que implicaba que en un plazo de 15 días debía estar aprobada en el Senado. Es un tema donde la gran mayoría somos ignorantes, desconocemos lo que de verdad implica, el costo que tendrá para la agricultura, y lo que en la práctica implicará para nuestros agricultores, sus cultivos, sus tierras en definitiva para el agro.

La reforma propone una modificación de 48 artículos del Código de Aguas, modificaciones que están destinadas a cambiar los actuales títulos de aprovechamiento por concesiones temporales por un máximo de 30 años, destinadas para un solo fin del uso, concesiones que ahora no se podrán vender ni heredar lo que implica una inmediata depreciación del valor de las tierras. ¿O acaso el agricultor paga lo mismo por una tierra con o sin agua?

En Chile son 400.000 regantes, de los cuales el 90% tiene menos de 50 ha, por lo que el mito que unos poco y los más grandes acaparan el recurso queda de plano desmitificado. Chile tiene 9 veces más agua que cualquier país del mundo pero pierde el 84% de ella en el mar, ¿por qué? Porque no tenemos embalses para acumularla, nos damos el lujo de verla pasar y perderla en el mar.

Para aclarar un poco más este tema y que todos tengamos conocimiento sobre lo que implica la reforma entrevistamos a Martín Arrau, Director de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, quien ha llevado en cierta forma la vocería y ha destinado parte importante de su tiempo en explicar esta reforma a las comunidades implicadas, a las asociaciones, e incluso a la Cámara y Senado.

Lo primero que aclara Martín es que las juntas de vigilancias no son contrarios a diseñar e implementar políticas públicas que vayan en beneficio del país o del sector, pero sí critican cuando estas se realizan sin el rigor y la visión de política pública de largo plazo que un tema tan importante requiere.

Respecto a la reforma ¿cuáles son los puntos más criticados por parte de las juntas de vigilancia de ríos y agricultores en general?

En el caso de la Reforma al Código de Aguas, estamos en presencia de una iniciativa que va entre la ingenuidad y desconocimiento de la realidad hasta rasgos ideológicos, impracticable en muchos aspectos, porque quienes hacen las leyes no conocen la situación agrícola ni menos la realidad de cada cuenca. Es un mal proyecto, que de aprobarse tal cual está, generará un daño relevante en la actividad económica del país, porque cambiará la naturaleza jurídica de los derechos de aguas. Respecto de esto debo señalar que en esta vorágine legislativa el proyecto va mutando mes a mes por lo que muchas veces criticamos algo que cambia su redacción al tiempo, pero en el fondo se persiste en los errores.

De los 48 artículos que modifican el actual Código de Aguas, nos preocupa especialmente el artículo primero transitorio, que si bien establece que los derechos de aprovechamiento reconocidos o constituidos antes de la publicación de esta ley, seguirán estando vigentes, a renglón seguido se consigna que los titulares podrán usar, gozar y disponer de ellos en “conformidad a la ley”. ¿A cuál ley? ¿A la antigua o a la nueva? Ese detalle puede marcar la diferencia en la interpretación de todo este nuevo marco jurídico, y endosar todas las limitaciones que tiene esta ley al agricultor, tanto en el riego de sus cultivos como en la incertidumbre jurídica para invertir. Además de este punto, está el caudal ecológico retroactivo, que ahora ya los derechos solo durarán máximo 30 años, que se debe informar para que se usa el agua so pena de multa, qué no se pueden vender, ni arrendar, ni hipotecar, ni heredar estos permisos de riego, entre otros. Dentro de todo esto hay cosas buenas como que se da más facilidades a los APR (Proyectos de Agua Potable Rural) para tener agua, pero también se beneficia a las grandes empresas sanitarias que no es bueno.

DERECHOS POR 30 AÑOS

¿Cómo afecta en general a todos los agricultores?

Partamos de la base que hay varios mitos en torno a la agricultura y los derechos de aguas. Uno de ellos dice relación con que los grandes agricultores acaparan el recurso. Sólo precisar que si consideramos la superficie regada, por ejemplo en el Río Ñuble, al menos un 90% de los agricultores posee menos de 50 hectáreas y más del 70% menos de 12. Esto demuestra que el impacto es transversal en la agricultura, con consecuencias sociales significativas.

Dentro de las modificaciones al Código de Aguas, se establece por ejemplo que los derechos pasarán a ser una mera concesión temporal, con un tope de 30 años; que podrán ser usados sólo para un fin específico; que estarán sujetos a un “interés público”; que podrán ser caducados por su no uso o por la no inscripción en el Conservador de Bienes Raíces en un plazo muy acotado de tiempo, que podrán ser reducidos por la autoridad por el “interés público” sin indemnización pese a que tengamos todo sembrado. Además, se propone aplicar un caudal ecológico retroactivo, con enormes perjuicios en el caso de algunas cuencas, sin ningún criterio de diferenciación entre las regiones del país. Hay varios artículos más, pero para qué voy a seguir…
¿Cuál es la crítica que se le hace al tema del caudal ecológico retroactivo?

La reforma establece la imposición retroactiva de un caudal ecológico estadístico, como norma fija a todos los ríos de Chile, debiendo dejar pasar al mar hasta el 20% del promedio anual (Artículo 129 bis), esto se aplica para un listado de condiciones que a la larga son casi todos los derechos del Río Ñuble.

En los ríos con gran variación invierno-verano, esta medida podría implicar no poder captar agua en los meses de enero, febrero y marzo, que es cuando los agricultores efectivamente ocupamos el recurso para regar, si se aplica la norma tal como está los regantes del Río Ñuble habrían tenido que dejar de regar a fines de Diciembre del 2016, repito, no habrían podido captar ni un solo litro después de Navidad, dejando que toda el agua del Río se vaya al mar, secando toda la cuenca de riego y perdiendo miles de puestos de trabajo. Nuevamente estoy graficando qué pasaría si la norma se aplica totalmente, a lo que el Gobierno nos responde que la idea es que nunca se aplique así… a lo que respondes que no se puede dejar una ley tan amplia a deseo de la autoridad de turno, generando este miedo e incertidumbre en miles de regantes.
“Lo más insólito es que esta indicación no venía en el proyecto original, es una iniciativa de la Diputada de nuestra zona Loreto Carvajal y de otros parlamentarios”, agrega Arrau.

Si las concesiones después de la reforma durarán 30 años, la tierra se desvalorizará… ¿Será posible llevar a cabo inversiones a largo plazo? ¿Ejemplo, proyectos frutícolas?

La verdad es que la desvalorización de la tierra no comienza cuando se extingue la concesión del derecho de agua en 30 años más, se manifiesta desde hoy producto de la incertidumbre jurídica en la que estamos y las expectativas que esta situación genera en el mercado, por ejemplo en la banca.

Un debilitamiento del derecho de agua implicará, explica, menos garantías para las instituciones financieras, que son finalmente las que apoyan a los agricultores en sus diversos proyectos de emprendimiento. Y esa situación afecta las inversiones de largo plazo, la generación del empleo y, en definitiva, la producción de alimentos para todos los chilenos.

“Lo que me da más pena es que no se ha explicado el beneficio de pasar de un sistema de derechos de agua perpetuos, transables con dueño que tiene libertad y dominio de SU derecho a un sistema precario en donde se le da un permiso temporal sujeto a un gran número de restricciones y supervisión y control del Estado, ¿para qué?, ¿es lo que el país necesita?”, indica.

PAGAN JUSTOS POR PECADORES

Explícanos un poco el tema de los derechos de agua que caducarían.Una de las indicaciones es que quienes no hagan uso del agua perderán esos derechos…¿ Eso atenta contra la libertad de los agricultores a decidir qué sembrar?

Se ha señalado que de ahora en adelante estos “permisos temporales de riego” son para un fin específico debiendo avisar para qué se usa, además en el art. 1 transitorio se señala que caducarán los derechos existentes con antigüedad si no son utilizados, haciendo la interpretación que se caducará el derecho o la parte que no se use, es decir, que si usted no usa el derecho en determinado mes, es posible que se interprete que esa parte no utilizada se le caduque, por lo que si alguien decide sembrar un año un cultivo que usa menos agua, se le podría caducar la parte que no usa… estoy ejemplificando al extremo que podría llegar la situación, por eso hemos insistido en que se debe redactar mejor la norma.

Martín Arrau señala que todos estos cambios se justifican con terminar con la especulación, pero lo cierto que el gran volumen de derechos especulativos no están en el agro, son generalmente no consuntivos y además no tienen obras de captación, este es el punto que se debe atacar, y no que paguen justos por pecadores, recordemos que respecto de la especulación (no usar el derecho de agua), la Reforma al Código de Aguas que se hizo el año 2005 estableció una patente por no uso, mecanismo que ha sido eficiente, porque desincentiva el acaparamiento, por lo que han propuesto que se aumente más aun la multa a quien no usa el agua.

“La evidencia empírica nos dice que los agricultores no especulamos con el agua, la usamos para regar nuestros cultivos”, enfatiza.
¿Hay mucho desconocimiento del tema?

Muchísimo, tanto a nivel de opinión pública, agricultores, e incluso, los mismos regantes. Por eso hemos organizado muchas reuniones, explicando a las bases las implicancias de esta reforma. Cuando los defensores de esta reforma dicen que “el agua debe ser un bien nacional de uso público” y la opinión pública desconoce que ya es un “bien nacional de uso público”, porque está establecido en nuestra legislación, es luchar contra viento y marea. Pero ahí estamos día a día, educando a la gente y dando a conocer nuestro mensaje.

Mitos en torno al agua

¿Cuáles son los mitos más dañinos en torno al uso del agua?

Que los grandes agricultores son dueños del agua, que especulamos con el recurso hídrico, desconociendo que según la misma DGA son más de 400 mil los usuarios de agua en su “gran gran gran” mayoría pequeños y medianos agricultores, pero algunas ONG no paran de mentir.

Hay otros mitos relacionados con el concepto de escasez. Se dice que en Chile tenemos problemas de escasez y que no hay agua, pero la realidad internacional demuestra que en nuestro país sí hay agua y mucha, hay 9 veces más agua por habitante que el promedio mundial, el problema es que no hacemos embalses y el 84% del recurso hídrico se vierte en el mar.

¿Por qué te has involucrado tanto en este tema?

Porque he llegado a la convicción de que el bienestar de la gente del mundo rural, del campo chileno sin agua o con la micro gestión de la misma en manos del Estado estaría en peligro, la producción de alimentos es un área estratégica para el país y para Ñuble, y no podemos perder la oportunidad de transformarnos en una potencia agropecuaria.

LAS CIFRAS

– La reforma afectará a 400 mil agricultores del país y a más de 1.200 organizaciones de usuarios de aguas.

– Se modifican 48 artículos del Código de Aguas.

– El derecho de agua pasará a ser una concesión temporal de 30 años.

– 18 meses tienen los regantes para inscribir sus derechos de aguas en el Conservador de Bienes Raíces y evitar que éstos sean caducados.

– Un 20% menos de agua en todas las cuencas de Chile, como consecuencia del caudal ecológico retroactivo.

– Actualmente, un 84% del agua se vierte en el mar, porque en Chile no se construyen embalses.