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Entrevistas

Nanuva Ingredients: desde Los Ángeles, súper alimentos para el mundo

“El precio del Maqui en polvo  puede llegar a 36 dólares el kilo versus los 5 dólares que pueden pagar por una botella de vino chileno”

María Teresa Huerta, Tomás Huerta, Bernardo Chávarri y Williams Burdus. Cuatro amigos y ex compañeros de colegio decidieron un día iniciar un proyecto de negocios y esa decisión hoy da trabajo a recolectores y productores de la Provincia del Bio Bío.   La fecha, fue el 12 de diciembre del 2012, y desde entonces, mucha agua ha corrido bajo el puente. La idea, visionaria, hoy es conocida como Nanuva Ingredients, una pyme que exporta súper alimentos deshidratados principalmente a los países asiáticos y que hoy se encuentra en un proceso de crecimiento y expansión hacia nuevos mercados, a la vez que crece en visibilidad en el mercado nacional. “El 2012, Tomás  nos juntó  a todos y decidimos emprender; porque queríamos dar trabajo y teníamos una relación de apego con Los Ángeles; todos estábamos en Santiago, pero queríamos volver y hacer un desarrollo acá”, cuenta Williams Burdus, gerente comercial de la empresa. Esa fue la parte emocional. A eso se sumó lo práctico: en la zona se concentra una buena parte de la producción de berries del país, por lo que fue fácil elegir el emplazamiento de la planta de procesos.

Desde allí, no todo ha sido coser y cantar, pero la empresa ha ido dando pasos seguros en las direcciones correctas.  Una de ellas, es la que los posicionó en un modelo de encadenamiento productivo.  “Armamos un proyecto que necesitaba una alta inversión debido al costo de los equipos para responder  a los requerimientos de la industria. En dos años, armamos esta empresa de mediana escala, pero diseñada modularmente para ir creciendo de manera progresiva”, indicó el gestor de la unión, y gerente de Exportaciones y Abastecimiento, Tomás Huerta. “Llevamos menos de tres años y ya hemos triplicado la capacidad de la planta desde sus inicios, agrega Bernardo Chávarri, gerente general.

SÚPER ALIMENTO EN POLVO

Con una planta operativa y sin ventas, tuvieron apoyo de los inversores hasta que lograron un salto cuantitativo de la mano del maqui y un proyecto FIA. Gracias a ese financiamiento, innovaron en la producción del deshidratado, incorporando el sistema REV. “La mayoría de los productores usa un sistema de aire caliente, que deshidrata la fruta pero que en el proceso pierde muchos nutrientes;   otra opción es el uso de liofilizado, una tecnología que se usa hace poco tiempo acá pero de muy largo uso en el mundo, indicó Burdus, quien destacó que siguieron buscando y en pos de innovar “encontramos una tecnología más eficiente, que representa una gran mejora con respecto a la textura de la fruta, pero que conserva los nutrientes, entregándonos un producto de altísima gama. No es el tipo de deshidratado con una gran planta con enormes hornos, sino que usa muy poco espacio y nos hace además ser más eficientes”, destacó. Y aunque son los primeros en Latinoamérica con esta tecnología, -hoy no son más de 10, indica- estar en la cresta de la ola no necesariamente les hace las cosas más fáciles: “cuesta mucho explicar lo que es cuando nadie lo conoce, tenemos que pasar la barrera de la tecnología, que es una de las barreras de la innovación”. 

Hoy además procesan productos en base a arándanos, rosa mosqueta, piña, frambuesa, mora, entre otros y siguen estudiando nuevas opciones. “Apuntamos a frutos que tengan un componente nutricional y que tengan un beneficio anexo: por ejemplo, hemos hecho pruebas con topinambur, también con betarragas, que tienen una carga nutricional y calórica importante que es muy útil para los deportistas de alto rendimiento”, comenta Burdus.

“Somos productores de súper alimentos en polvo, eso lo que más hacemos,  además de fruta en fragmentos y fruta entera. Por lo mismo, partimos muy enfocados en el mercado asiático que valora mucho los súper alimentos. Ellos son los que iniciaron la tendencia de la alimentación funcional, por lo que están mucho más adelantados que nosotros en ese aspecto”.

MÚLTIPLES FORTALEZAS DEL PRODUCTO

Cada berry se procesa de tres maneras posibles: entera, orientada a la industria de los snacks y alimentación  saludable; en fragmentos, para la industria de la pastelería y polvos, que es usado por la industria nutracéutica, como los suplementos alimenticos. 

“Al final del día, lo que vendemos es fruta 100 por ciento natural, sin aditivos; no vendemos azúcar, tampoco vendemos agua: conservamos los nutrientes y lo mismo que comes del árbol es lo que puedes encontrar en los tarritos de Nanuva,  porque el contenido, aunque deshidratado, son frutas de recolección silvestre de reconocidas propiedades nutracéuticas, ricas en antioxidantes, libres de alérgenos, sin aditivos,  sin colorantes, sin preservantes y libres de  gluten”.

Los “tarritos” suman actualmente una producción de 120 toneladas anuales de alimentos funcionales, que se pueden encontrar en tiendas de Corea al otro lado del mundo y en otros países pero también en Chile: restaurantes y hoteles ya conocen sus productos y también algunos centros de salud naturistas, farmacias especializadas y algunas fundaciones cuyos socios requieren alimentación inocua: cuentan con la certificación de la fundación Convivir –de intolerancia al gluten- y Chile Kosher, que garantizan sus características. Y es que otra de sus virtudes y uno de sus objetivos es cubrir las necesidades de grupos especiales de alimentación: “nuestros productos son procesados en líneas que no procesan ningún otro tipo de alimento que pueda causar alergia, como mariscos”, explican, lo que hace que sus productos sean muy apetecidos en el extranjero. 

 Otra de sus ventajas es la baja huella de carbono que tiene el uso de tecnología REV, debido al uso de electricidad, lo que lo hace 8 veces más eficiente energéticamente que el liofilizado,  así como en los tiempos de procesos: el liofilizado tiene un tiempo estándar independiente de la cantidad de fruta a procesar, ya que es un proceso físico: “no importa si tienes dos gramos de fruta o dos toneladas, el proceso demora 24 horas y requiere de mucho espacio y volumen para que sea rentable; pero el proceso REV es eficiente ya que opera de acuerdo a los volúmenes: si seco un kilo demoro la mitad del tiempo que en secar 2 kilos, lo que además nos permite operar con un espacio total de planta mucho más reducido”, comenta Bernardo Chávarri, quien destaca los beneficios del proceso, más allá de la eficiencia: “Chile es muy fuerte en la exportación de berries frescos o congelados, sin mayor valor agregado. Pero, ¿por qué la gente quiere consumir berries? Por los antioxidantes, para sentirse mejor. El deshidratado convencional pierde esas propiedades, por eso se buscó esta tecnología, para darle valor agregado a los berries a través de un deshidratado que conserva las propiedades nutrientes, entonces te comes una cucharada de maqui y es como comerte un puñado”.

 Y siguen sumando fortalezas: su plataforma microbiológica. “Generamos productos inocuos, que se deshidratan por debajo de los 30° Celsius, con una aplicación bajo microondas que mata a hongos y bacterias. Y es  parte importante de sus protocolos: chequeos y doble chequeos para comprobar no sólo la inocuidad de sus ingredientes y la calidad de las materias primas al ingresar a la planta de proceso y al envasar, sino también de cada  sala en que se realizan los procesos, para asegurar una cadena continua de calidad permanente.

PROVEEDORES

 Pero quizás el aspecto más relevante en el modelo de negocio de Nanuva ha sido la cercanía que han generado con sus proveedores de materia prima: una extensa red de recolectores de frutos silvestres ubicados desde Maule a Lanco, pero donde el mayor foco son los productores y recolectores locales; en el caso del maqui, con la comunidad de Mulchén, donde un gran porcentaje de las familias se dedica  a la recolección silvestre.

 “Contar con esta red de recolectores es fruto de un peregrinaje de visitas a terreno, donde logramos convocar a familias enteras, y gracias a este trabajo nos sobra la materia prima”, comenta Tomás Huerta.

 También les ha favorecido el estar ubicados en Los Ángeles, pues en este territorio se encuentra la mitad del maqui disponible de Chile, además de rosa mosqueta, arándanos y frambuesas. “Los mejores recolectores están en esta región y eso nos va potenciando, generando cercanía y lealtad con todos los involucrados”, dice Tomás.

 En términos de mercado, el mismo peregrinaje que se hizo con los recolectores se realizó con los potenciales clientes, viajando y conociendo in situ sus demandas.

36 DÓLARES EL KILO DE MAQUI NANUVA

Desde abril de 2015 han duplicado su producción, que hoy alcanza las 120 toneladas en una empresa con 18 empleados y 10 asociados y actualmente se encuentran avanzando hacia la producción de súper frutas encapsuladas y snacks, un área donde María Teresa Huerta, encargada de coordinación y gestión general trabaja en el desarrollo de nuevos productos y aporte de valor.

Hoy Nanuva exporta a Estados Unidos, Corea, Japón, Nueva Zelanda, Canadá y Argentina.  “Partimos el 2015 con una salida a Moscú, a puro ñeque, y después empezamos a entrar al mundo Prochile, con mucho apoyo de los agregados comerciales, y posteriormente, con visitas a ferias: hemos ido a California, Moscú, Holanda, España. El 2016 empezamos a entregar nuestros productos, después de una gira a Corea y Japón; muchas cosas han salido de ahí, ahí están nuestros mercados, pero es una relación que se construye, de bastante trabajo que parte con una reunión y después de 6 meses o un año se ven los resultados”, cuenta Burdus.

El 2017 partió con una gira a todo el mundo, que incluyó Corea, Japón, China, Francia e Inglaterra, y una gira agropecuaria a la costa este de Estados Unidos, y para el 2018 esperan tener nuevos proyectos con Prochile orientados a Corea y Japón. “Partimos exportando, y hoy estamos vendiendo más o menos el doble del año pasado: eso nos llevó a ganar el premio Pyme Exportador y tener el apoyo de FIA”, comenta Burdus, quien agrega:  “les dejo un mensaje: la libra de cobre se vende a 2.7 dólares, el vino a 5 dólares la botella y el Maqui Nanuva a 36 dólares el kilo, así que aquí es donde podemos crecer y poner las fichas para el futuro. Pensamos que Chile puede dejar de ser pasas, almendras, nueces a granel y arándanos frescos  y dar mayor valor agregado a lo nuestro”.

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