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Entrevistas

Nueva forma de controlar anabólicos en ganado y su aporte al desarrollo del sector pecuario

Desde septiembre está en vigencia el nuevo Sistema de control oficial de comercialización y uso de anabólicos con fines de promoción del crecimiento en bovinos, por lo que para su puesta en marcha, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Bío Bío y de la División de Protección Pecuaria se reunieron con médicos veterinarios y directores técnicos de farmacias veterinarias de las provincias de Ñuble, Arauco y Bío Bío, actividades en que respondieron consultas y aclararon dudas. Estas reuniones se repitieron a lo largo del país en los meses previos a la entrada en vigencia de la nueva normativa en todas las zonas con vocación ganadera, para dar a conocer los alcances de una regulación que en lo esencial, facilita el control de los predios ganaderos a través de un sistema muy simple: antes del 1° de septiembre del 2017, todo predio que quisiera exportar, debía probar que estaba libre de anabólicos. A contar de esta fecha, el peso de la prueba ya no recae en los predios “inocentes”, sino que al revés, sólo quienes usan promotores del crecimiento son los obligados a declararlo.  En la región, SAG tiene el registro de un total de 296 predios que utilizan anabólicos.

El sistema busca controlar la comercialización y uso de anabólicos de una manera más eficiente y expedita,  por lo que los establecimientos importadores, de expendio (distribuidores y ventas al detalle), médicos veterinarios y titulares de predios que vendan, receten o usen productos anabólicos debían inscribirse en el SAG antes del 1° septiembre, ya que a partir de esa fecha su venta está restringida solo a los predios inscritos en la plataforma informática del SAG, permitiendo a partir de su implementación, “conocer el destino final y correcto uso de estos productos, junto con identificar tanto los establecimientos como los animales en que se aplican”, explicó Eduardo Führer, encargado regional de Protección Pecuaria del SAG de Bío Bío. La nueva  normativa, indica también, que todos quienes usen anabólicos promotores de crecimiento en bovinos, además de estar registrados en el SAG, deben presentar una receta de un médico veterinario el cual previamente se haya registrado para estos fines, lo que permitirá realizar una trazabilidad de la información.

Asimismo, los predios que hayan registrado compras desde el 1 de enero 2016 hasta la fecha de entrada en vigencia de esta nueva resolución quedarán automáticamente registrados como RUP (Rol Único Pecuario) para el uso de anabólico y sus bovinos como DIIO (Dispositivo de Identificación Individual Oficial) de uso anabólico en los registros del SAG. Adicionalmente, estos predios sólo podrán comprar estos productos una vez que presenten la solicitud de autorización y sea aceptada.  Esta es una propuesta eminentemente técnica, que facilita el control de uso de estos productos, y hace más fácil el proceso de trazabilidad. No obstante, también tiene una arista comercial, ya que facilita también el ingreso de muchos agricultores a una cadena exportadora, al  eliminar un requisito adicional a los productores que no incorporan anabólicos a su proceso.

Ventajas para exportar

Fernando Bórquez, Ingeniero Agrónomo, productor y docente de Producción Animal de la Universidad de Concepción, destacó que el nuevo reglamento ayuda al sistema productivo haciendo más fácil el ingreso de un productor a la cadena exportadora, simplemente al eliminar requisitos, “porque el productor que quería exportar tenía que hacer el trabajo duro y demostrar que no estaba usando anabólicos para poder llegar a los mercados más exigentes”.  Hoy, indica, es al revés y de la manera más lógica. “El que usa,  tiene que inscribirse y para que le vendan, tienen que estar inscrito. Con eso,  se lleva el control sólo de los que usan estos promotores.  Esta es la gran ventaja, que antes por unos pocos que usaban  anabólicos se legislaba para la mayoría, lo que afectaba sobre todo a los pequeños y medianos ganaderos que son la mayoría. Ahora, el enfoque está puesto en el control de los pocos que sí lo usan”.

Para Bórquez, esto no sólo es una gran ventaja a la hora de acceder a los mercados, sino que responde a una tendencia mundial. “A la larga, este tipo de productos se van a ir suprimiendo para llegar a los mercados de mejor manera. Por ejemplo, lo vemos ahora que se ha abierto el mercado chino,  que no acepta que se hayan usado anabólicos durante la producción pecuaria. Sin embargo, indicó, hay que tener claro que su uso no es malo, lo malo es que se use antes del periodo de carencia, porque  su uso tiene un efecto”.

En la práctica, la norma es simple. Sólo los productores registrados pueden comprar, y sólo en los locales inscritos, lo que sin embargo, gatilló que la venta de anabólicos se disparó antes de su entrada en vigencia.

¿Qué pasa si algún productor usó anabólicos y los usa sin declarar?

“Bueno, se puede dar porque puede haber alguien que quiera pasarse de listo. Pero mercados más exigentes como el chino, por ejemplo, pueden solicitar muestras de pelo. Eso también le puede pasar al engordero, que va a ir a comprar a la feria con la confianza en lo que le dicen, pero quizás el animal usó promotores de crecimiento, ya que la crianza es el período en que más se utiliza.  No obstante, en el periodo de engorda va a desaparecer cualquier traza que pudiera tener, considerando un período  de acción del anabólico de hasta 120 días, y un período de engorda de 100 días de engorda. Pero no esperamos que se dé algo como eso, a la larga, los productores se empiezan a enrolar  con el uso de los productos y las reglas vigentes, como pasó con la fruta, la producción orgánica”.

El uso de anabólico, ¿para qué?

El anabólico o promotor del crecimiento, es un elemento que ayuda a mejorar la eficiencia de conversión del alimento en carne, indica Fernando Bórquez. Y aunque pudiera pensarse que dejar de usarlos podría suponer un problema para los productores, está lejos de ser la única alternativa.

Si el productor usaba anabólicos para hacer que su ganado ganara más peso y más rápidamente, ¿cuáles son ahora sus herramientas?

Perfectamente se puede vivir sin anabólicos, el anabólico es un plus, que se le da a un animal que está ganando una cantidad importante de peso, para que pueda subir un margen adicional. Pero tenemos herramientas disponibles mucho más básicas y más baratas de ejecutar. Por ejemplo, si se maneja bien la pradera, se puede subir de 400 gramos de ganancia al día a un kilo. Y no lo hacemos. Es como decir, en vez de estudiar para este examen, voy a copiar. Pero para eso, el agricultor tiene que ordenarse y conocer sus datos, saber qué come su ganado. El mayor gasto hoy día, que va de un 50 a un 70 por ciento, es la alimentación, por lo que es prohibitivo usar concentrados y otros suplementos; lo más eficiente, es usar alimentos a bajo costo y de buena calidad.

LAS OPCIONES PARA ENGORDAR

Otro ítem, al que los agricultores le tienen terror, pero que es insignificante, indica Bórquez, es la renovación de toros. “Mucho más importante que usar anabólicos, es seleccionar buenos toros y estarlos cambiando frecuentemente, cada dos o tres años. Nosotros hemos detectado agricultores que cambian toro a los 6 años, o sea, toros que terminan cubriendo a sus nietas, con un daño para el rebaño mucho mayor al beneficio que se obtiene con el uso de anabólicos. El productor muchas veces está buscando un ternerito, vendido por un amigo, que no le salga muy caro, pero una vaca, en toda su vida da 3, 4 crías mientras  un toro en 2 años puede dar 70 crías.  Y con lo importante que es, se anda buscando el toro barato”. El cambio, dijo, contra lo que se piensa habitualmente es barato, porque el  precio de venta es muy bueno. “Si tengo un toro de 700 kilos y vendo el kilo a 1000 pesos, tengo un retorno de 700 mil. Y un toro nuevo me va a costar un millón, o un poco más. O sea, gasto 300, 400 mil pesos que voy a amortizar en 2 ó 3 años”.  Una alternativa, comenta, es inseminar, pero incluso considerando las dificultades de inseminar para carne, es una opción interesante.  “La alternativa es inseminar unas pocas vacas y obtener un toro propio con la genética obtenida dentro de los 100 mejores toros de Estados Unidos. Y eso, en el total de los costos en un sistema de crianza, es menos de un 5 por ciento”.

La alimentación tiene un rol clave. “Si fertilizamos las praderas o las manejamos un poco mejor, también podemos tener ganancias muy superiores en peso. En general, las praderas son todas buenas, el problema, es la fecha de uso. La pradera tiene un periodo de máxima utilización y el momento de guardar forraje es cuando la pradera está en su mejor momento de producción, en esta época y no siempre se hace de esta forma. Un buen manejo de la pradera es importante, o el establecimiento de praderas suplementarias en invierno, como avenas asociadas a alguna leguminosa, que le permita cosechar forraje en diferentes épocas, lo que permitiría incluso incrementar la producción y vender dos terneros por hectárea en vez de uno”. 

Otro punto, agregó es la ganancia apropiada de peso.  “Algunos ganaderos piensan que el ternero debería ganar por ejemplo, 1 kilo 600 al día. Pero cuando eso ocurre, hay que usar mucho concentrado y eso además, involucra sobre engrasar al animal, lo que lo hace menos eficiente. Cuando se sobrepasa la ganancia de 800 gramos diarios, se dispara la producción de grasa, entonces para ser más eficiente se debe tener animales que ganen un promedio de 700/800 grs. diarios y eso se puede obtener sólo con pasto. Igualmente, engordar animales incorporando grano también hace más caro el proceso de engorda, el punto es producir más forraje y de buena calidad y usarlos en el momento oportuno. No saco nada con producir alfalfa, por ejemplo, si la dejo florecer, porque ya no es alfalfa como valor nutricional, sino que pasa a tener el valor de un heno de regular calidad.

“Y si cosecho lo que tengo de excedente, me permite guardar para alimentar a los terneros durante el período crítico del verano. Igualmente, prácticas que no siempre son puestas en ejecución y de valor para conseguir mayor cantidad de alimento, es fertilizar las praderas establecidas, regarlas y hacer un pastoreo  adecuado, lo que permite tener rendimientos cercanos al de una pradera natural”.

ORDENAR PARICIONES

La reproducción es el  tercer eje que debe ser revisado por los ganaderos, ya que ordenar la fecha de las pariciones podría contribuir a lograr una mejor eficiencia en la ganancia de peso. “Tiene un rol fundamental, porque el productor debiera tener las pariciones a la salida de invierno, para destetar al ternero cuando la pradera está en su mejor expresión de calidad, lo que puede significar una ganancia de pesos de unos 800 gramos o un kilo diario, y con eso, ¿para qué necesito implantar?, indica el experto.

“Pero si tengo un animal que parió tarde, y lo voy a vender en la misma fecha que se venden las pariciones de fines de invierno, que viene de una mala genética, el resultado no va a ser bueno, voy a tener un animal de menor peso y tamaño. Por eso, más importante que un anabólico, hay una serie de puntos críticos que se pueden mejorar en el sistema productivo. Pero la clave, es tener una buena alimentación de bajo costo”, recalcó el académico.

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