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Entrevistas

Preocupación en torno a niveles de la masa ganadera

Aunque optimista por los altos niveles de los precios de la carne en los últimos años y con una tendencia que sigue al alza, también hay preocupación por la baja en la masa ganadera existente en el país. Esta es la dicotomía que hoy enfrenta el presidente de Fedecarne, Carlos González Mufdi, quien destaca que esta es una tendencia de los últimos años que no se ha revertido, a pesar de los buenos augurios con respecto al mercado cárnico.

Entre el año 2015 y el 2017, se estima que un millón de cabezas de ganado dejaron de existir en el país. “Si hacemos un poco de historia, el Censo del año 2007 arrojó una masa ganadera de 3 millones 700 mil cabezas aproximadamente y de acuerdo a la última información del INE, a diciembre de 2015 había 1 millón de cabezas menos. En este momento se habla de 2 millones 725 mil cabezas, y ese rango representa un gran margen entre la producción real hoy día y el rango potencial de producción del país, donde se habla de una capacidad perfecta para producir 10 millones de cabezas”, destacó el representante de los productores. Sobre el tema, Odepa informó que la última encuesta (2015) levantada en el año 2014, estimó una masa ganadera total de 2,7 millones de cabezas, un 9% menos que la encuesta de 2013.

Para Rafael Lecaros, gerente de la Asociación de Plantas Faenadoras de Carnes de Chile, Faenacar, este es un primer problema, en cuanto a que no hay claridad en la información, “El último Censo Ganadero fue el 2007 y lamentablemente no se realizará este año 2017 como correspondería. Esta situación no solo genera incertidumbre, sino que también muchas formas de cálculos estimados. Se han realizado encuestas Ganaderas por el INE, pero que no son comparables directamente y las extrapolaciones no son directas. En todo caso, hay consenso en que la masa ganadera ha disminuido en forma sostenida después que alcanzó su peak en el Censo de 1997, con más de 4 millones de cabezas, y que se ha desplazado cada vez más al sur”. Por lo mismo, destacó, “como gremio, y entendiendo que en 20 años las tecnologías y programas ganaderos del SAG han avanzado muchísimo, esperamos saber cuánto ganado hay, dónde y de qué tipo, obteniendo esta información anualmente por estos mismos programas”.

 

DEMANDA EN MUNDO DESARROLLADO

Para González, la baja de la masa ganadera se explica porque por años se pasó por períodos muy marcados de alzas y bajas en los precios, especialmente para el criancero a la hora de liquidar sus vacas. “La cadena no era pareja en los valores finales y el más perjudicado era el criancero que produce la materia prima; a raíz de eso fueron desapareciendo las crianzas. Después entró la competencia por la tierra, cada vez han ido entrando cultivos más rentables, como la fruta que han ido movilizando la ganadería hacia otras zonas”. Coincidente con esa evaluación, Rafael Lecaros indica que existe “un desánimo en algunos productores ganaderos que están siendo bombardeados por otras industrias, ofreciendo estructuradamente alternativas rentables que compiten por la tierra -y quienes tenemos más años en este rubro-, sabemos que son muchas veces volátiles en el tiempo. En cambio muchos saben que ajustándose a sus propias realidades zonales la ganadería ha tenido una rentabilidad más estable y segura, y de todas maneras será un producto cada vez más demandado en el mundo en desarrollo.  Sin duda es necesario mejorar el negocio, no sólo desde el punto de vista de productividad de la tierra, sino que también con mayor información sobre el mercado internacional que impacta directamente nuestro mercado”, indicó Lecaros, citando un reciente estudio de Odepa que indica que la importación de carne hoy llega a más del 50%. Los agricultores han aprendido a vivir con la incertidumbre, agregó,  indicando sin embargo que “es hora que en nuestra industria se entregue mayor información y de calidad, para ir contrarrestando los vacíos de la desinformación, con proyecciones y más certezas del futuro”.

 

El año pasado 2016, indicó el presidente de Fedecarne, Ñuble fue una de las zonas que más creció en producción  frutícola, en torno al  30%, lo que es una muestra del desplazamiento de la ganadería, “a pesar de que ya el 2014 ya se avizoraba un repunte en los precios, con un año 2015 bueno y un 2016 muy bueno; por la información que se maneja a nivel mundial la carne va a seguir con los precios estables, lo que es una buena señal para los ganaderos y quienes quieran entrar a negocio, pero la gente sigue dudando, muchas veces por la falta de información”, destacó González. Un ejemplo de esto, señaló,  es que los buenos precios son un aliciente para que muchos crianceros hoy quieran liquidar su negocio en vez de mantenerlo;  “aquí es donde el Estado debe cumplir un rol importante a través de la Odepa, porque tradicionalmente la entrega de información ha sido muy pobre, por eso a través de las asociaciones gremiales tratamos de dar una visión de perspectiva futura a los productores”.

 

INSTRUMENTO FINANCIERO PARA LA GANADERÍA

Frente a este escenario, sin embargo, indicó que se requiere no solo información, sino medidas concretas de apoyo. Para eso, ya se logró un trabajo conjunto con Odepa a fin de generar un diagnóstico de las condiciones generales de mercado ganadero a fin de lograr un producto financiero dedicado exclusivamente a mejorar la producción ganadera con tasas de créditos convenientes y a largo plazo, “que sea una herramienta que el productor tenga a la mano tanto para iniciar un negocio como para fortalecer la masa ganadera existente”. Para ello, hoy existe el aporte de consultores externos de Odepa que ya han visitado predios en la zona; están trabajando y se han desarrollado rondas de consulta con los productores en torno a conocer las necesidades respecto de un instrumento como el que se plantea y aunque es un trabajo de largo plazo, ya en marzo debiera entregarse el informe con una propuesta concreta de este instrumento. “Cuando se tenga este diagnóstico y la proposición siguiente, vendrá el trabajo de determinar con qué institución financiera podemos crear este sistema o si va a tener el aval del Estado o quizás un crédito Corfo, pero lo concreto es que esperamos que este instrumento pueda estar disponible para los productores durante este año. Si lo podemos lograr sería una herramienta interesante para el productor y el sector ganadero en general, ya que las ferias tendrían más animales que transar y las faenadoras más animales disponibles”, una necesidad que ha derivado en el cierre de ferias como de las plantas faenadoras como Carnes Ñuble con su planta de Chillán, en un negocio que además involucra a otros actores como transportistas, procesadores y curtiembres.

 

PRECAUCIÓN CON LA EXPORTACIÓN 

González destacó que esta es una necesidad, no sólo por el cada vez mayor ingreso de carne importada, sino porque hoy las cifras en torno a la masa ganadera local son preocupantes: “Hasta diciembre del 2016 se exportaron 42 mil cabezas ganado en pie a diferentes mercados. Nuestra posición como Fedecarne es que la exportación es una buena herramienta porque nos abre mercados, posibilidades de comercialización, dirigida principalmente a los crianceros a través de la exportación de hembras y machos, provocando un mayor tiraje a la comercialización y por ende, un aumento de precios en uno de los puntos de la cadena que estaba más debilitado; pero creemos que hay que ser muy cuidadoso con la cantidad de extracción de ganado en pie porque se está produciendo la escasez de ganado en pie en las ferias y eso está complicando a otra parte de la cadena que son los engorderos, que ven que cada vez hay menos terneros y cada vez con precios más altos. Eso podría invertir el sistema y que al engordero los números no le den para seguir produciendo”.

Una situación con la que concuerda Rafael Lecaros, quien entrega sus estimaciones: “es difícil que podamos enfrentar las exportaciones en pie sin afectar la masa ganadera negativamente, y por ende toda la industria se verá afectada con menor producción en un mercado que está virtualmente cerrado a la importación de ganado desde otros países”. Lecaros indicó que durante los últimos 2 años se han exportado casi 50.000 cabezas, pero no de cualquier ganado, sino que solo toritos y terneras muy jóvenes y con cualidades especiales. “Los toritos van para Turquía y sólo pueden ser reproductores de razas de carne que pagan arancel 0%, frente a los novillos que pagarían 125% y la carne de estos un 225%. Ellos saben que están comprando lo mejor de nuestra genética y aunque dicen algunos que es para engorda, llama la atención que el filtro es que deben ser machos enteros reproductores”. En el caso de las vaquillas a China, Lecaros indicó que también cuentan con características especiales, correspondientes a las mejores razas lecheras, y su recuperación como masa ganadera para el país significa un mayor impacto, ya que el efecto hay que multiplicarlo por 4, o sea si salen 15.000 al año no solo se pierde lo exportado, sino que las crías que esta vaca hubiese producido”.

“Esos son los números que estamos estudiando y que se siguen de cerca, ya que de acuerdo a las autoridades Chile podría exportar 100 mil cabezas de ganado en pie sin perjudicar nuestra producción nacional, indicó el presidente de Fedecarne Carlos González. Nosotros no estamos tan seguros, por lo que seguimos analizando los datos a fin de tener la claridad que hoy se necesita”.

 

LAS CIFRAS DE ODEPA

La estimación de las cabezas de ganado del país proviene de una encuesta oficial que realiza el INE financiada por Odepa cada dos años. La cobertura de la Encuesta de Ganado Bovino corresponde a todas las explotaciones que señalaron tener 10 o más cabezas de bovinos según región y provincia en el VII Censo Nacional Agropecuario y Forestal, año 2007. La encuesta abarca desde la Región de Valparaíso a la de Magallanes y Antártica Chilena.

La última encuesta (2015) fue levantada en el año 2014, entre los meses de julio y agosto, y considerando sólo explotaciones de 10 o más cabezas, se estimó una masa ganadera total de 2,7 millones de cabezas, un 9% menos que la encuesta de 2013.

¿Somos capaces de afrontar las exportaciones de ganado vivo en pie?

Actualmente se está trabajando, en conjunto con el sector privado, en generar un modelo de desarrollo de masa para bovinos de carne y de leche, que permita analizar diferentes escenarios para el sector ganadero frente a las diferentes alternativas comerciales presentes o futuras, tanto en el mercado doméstico como externo. Este estudio permitirá contar con una estimación de la masa ganadera destinada a faena o la venta en pie.

Sin embargo, si se considera que los animales destinados a la reproducción son principalmente vaquillas, las cifras anuales de faena de esta categoría de animal son de alrededor de 140.000 cabezas en promedio los últimos 5 años y las exportaciones registradas para esta clase de animal no superan los 30.000 animales, por lo tanto, dependiendo del tipo de animal y su conformación, la exportación de animales para reproducción no debería afectar el stock de ganado en Chile. señala el organismo.

En el caso de los animales para engorda, estos no afectan el stock de ganado en Chile, sí la disponibilidad de animales destinado a beneficio.

Hasta el año 2016 se ha exportado un total de 42.799 animales: de los cuales 24.777 fueron destinados a China; 17.942 y 80 animales a Turquía y Paraguay, respectivamente. El 70% de los animales exportados son animales destinados a la reproducción, principalmente vaquillas; y el 30% a engorda.

 

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