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Entrevistas

RICARDO ARIZTíA, PRESIDENTE DE LA SNA “LA INVERSION DEBE APUNTAR DE PREFERENCIA A LA FRUTICULTURA”

“Es triste ver morir a un agricultor con las botas puestas, dice, pero hay que ser realista, los fondos de inversión pueden ser una alternativa para la reconversión, peor es ver un campo irse a remate por no hacer lo que se debía hacer en el momento adecuado”.

“Chile no tiene mentalidad de Cooperativismo, somos individualistas, fuimos criados con que el vecino no viera lo que sembraba, por eso nuestra idiosincrasia no nos permite la asociatividad , entre agricultores, pero hay otras alternativas, como fondos de inversión por ejemplo”

“Podemos seguir siendo potencia en la medida que tengamos políticas adecuadas como pienso las tendremos de ahora en adelante”

Ricardo Ariztía de Castro es un hombre que sabe del agro, es ingeniero agrónomo, fue presidente del principal gremio empresarial de Chile, la Confederación de la Producción y el Comercio, empresario, Presidente de Fedefruta y el año 1997 Presidente de la  SNA, cargo al que volvió en abril del 2017 hasta el 2019. Tiene la claridad mental, el conocimiento y la empatía como para hablar de los temas que le interesan a los agricultores, grandes y chicos, porque durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera fue Director Nacional de Indap, lo que le permitió conocer de cerca la realidad de la pequeña agricultura que no tiene posibilidad de subsistir sin la enorme ayuda que le entrega el Estado, por eso impulsó las Alianzas Productivas como una forma aglutinar fuerzas entre los pequeños agricultores y que, por cierto, fueron un modelo exitoso. Asimismo tiene claro que hoy el agricultor no puede morir con las botas puestas y que las inversiones privadas deberían apuntar hacia la fruticultura de preferencia, inversiones altas,  que en la mayoría de los casos sobrepasan el valor de la tierra, por lo que es poco probable que los bancos otorguen créditos, la solución la plantea en la entrevista.

Reconoce que la llegada masiva de inmigrantes ha permitido  fomentar y potenciar  rubros que requieren mucha mano de obra y que su escasez era una clara limitante para poder invertir, lo que obligaba a ciertos sectores quedar atrás.

¿Con qué herramientas se puede apoyar a los agricultores de cultivos tradicionales que quieren reconvertirse a la fruticultura que requiere inversiones mayores y retornos más tardíos?

  Cada vez está siendo más complejo porque las nuevas tecnologías, los cambios de variedades que requieren pago de royalties,  sistemas de riego tecnificado o sistemas techados para proteger, en el caso de la cereza, obligan a una inversión más alta, incluso que el valor de la tierra, por lo tanto, la garantía que se podría entregar a un banco no cubre la inversión que se requiere hacer sobre la tierra. Eso es un hecho y no hay nada que hacer, el banco no va a otorgar un crédito si no tiene garantías reales. Aquí sí hay que buscar algún tipo de asociación entre el capital, trabajo  y tierra. Eso es que lo que está sucediendo hoy día en no pocas actividades: la búsqueda de fondos de inversión (o sea, buscar la fórmula donde esos fondos de inversión que actualmente,  han estado abocados a buscar superficies más grandes, busquen también superficies menores, para allá vamos. Es un modelo de negocio donde tienen que ganar todos, deben ganar los inversionistas y el agricultor. Los inversionistas invertir en nuevas variedades y en la tecnología necesaria y el agricultor ceder una parte de la propiedad.

Pero ese es el miedo que tienen todos los agricultores, perder la tierra.

  Pero más miedo le debería dar quedarse estancado y aquí hay un camino. Más vale buscar una asociatividad de ese tipo, mediante fondos de inversión donde el agricultor no sólo tenga una expectativa de tener mayor utilidad, aunque sea con la mitad de la tierra, sino que además tenga empleo, sigue trabajando en su propiedad, pero con un socio capitalista. Cuesta expresarlo y convencerlos, ahora el otro camino sería terminar angustiado, embargado o vender la propiedad para pagar deudas o que salga a remate por no hacer en su momento lo que había que hacer. Eso es un tema que de a poco uno lo tiene que ir internalizando, donde  pueden haber distintas fórmulas que hay que analizar.

Pero el agricultor prefiere comprar más tierra  para seguir haciendo lo que sabe hacer en vez de reconvertirse…

  Bueno yo le tendría que decir, claro las generaciones pasadas también sabían trabajar esos rubros muy bien, pero resulta que las tecnologías cambian y por ejemplo el país vecino, Argentina, siembra unidades de potrero de 5.000 hectáreas con una tecnología satelital para fertilizar y cosechar, donde acá nunca vamos a poder hacerlo con el tamaño de propiedades que tenemos en Chile. Si en Chile somos puros pyme.

¿Somos poco realistas en eso?

  Ver un agricultor morir con las botas puestas es triste para él y la familia  y pudiendo haberlo evitado. Por eso como Presidente de la SNA no tengo una defensa acérrima de la propiedad agrícola,  tengo que ser realista.

Entonces, ¿la inversión privada debería apuntar hacia la fruticultura?

  Es una buena pregunta esa. Te diría hoy día que para allá va. Nos cuesta entender que hay otras alternativas y más nos cuesta entender cuando analizas qué es el Hemisferio Sur comparado con el Hemisferio Norte, en que el Hemisferio Norte es diez veces más que la parte Sur en términos de población  y  es una población a la que nosotros podemos alimentar, por lo tanto la proyección que tenemos es ilimitada. Por eso cuando hablamos de 50.000 hectáreas de avellano o de nueces dentro del mundo no es nada, podemos alimentar mucho y muchos años.

CHILE NO TIENE MENTALIDAD DE COOPERATIVISMO

¿Ahora cómo hacemos crecer a los pequeños agricultores? ¿está la alternativa de asociatividad o cooperativismo?

  Tuve la oportunidad de ser Director Nacional de INDAP, por lo tanto conocí mucho más de cerca algo que no conocen los agricultores de nuestras organizaciones gremiales. Si uno es frío y hace un análisis económico de la pequeña agricultura son contados los casos de agricultores de superficies de 10-15 hectáreas que tiene factibilidad económica, es una realidad. El país la ha suplido mediante un INDAP fuerte que gasta 500 millones  de dólares anuales para poder permitir que esta pequeña agricultura tenga algunas posibilidades, así que está claramente subsidiada. Es un hecho, no solamente INDAP, sino que también hay otra serie de instituciones como CORFO, SERCOTEC, FIA, CONAF, INIA  que también hacen distintos tipos de ayuda a esa agricultura. Es un problema y tenemos que encontrar la solución.

  Y agrega: “Dentro de las soluciones, tú me nombras ( está) la asociatividad, linda palabra, cooperativa, lindas palabras, pero del dicho al hecho, la historia que hay de las cooperativas en el sector agrícola es un escándalo. Yo nunca promoví  (empuje) la posibilidad de cooperativismo, porque Chile no tiene mentalidad cooperativista, nuestra idiosincrasia no nos permitiría hacerlo, lo ha demostrado en innumerables fracasos y las que han salido a flote, su resultado está asociado a los presidentes y  gerentes de esas cooperativas que son personas que han logrado mantener el liderazgo.

Cooperativismo, como solución no, no le veo ninguna posibilidad. Los chilenos somos individualistas absolutos, el agricultor más aún,  porque fuimos criados en un sistema de proteccionismo en la agricultura en que nos preocupamos en que el vecino no viera lo que yo iba a sembrar, así fuimos formados.

  Entonces un sistema que dio excelentes resultados durante el Gobierno anterior del Presidente electo fueron  las alianzas productivas, comenta,  que alcanzaron a integrar 6.000 agricultores en el sistema. Hay varias funcionando aún en Copiapó, en Vallenar. Comfrut fue la primera empresa frutícola que me pidió  50 agricultores y  no pasaron 6 meses cuando pidió otros 50, explica. “En las alianzas productivas, cuando las empresas quieren aumentar su capacidad de producción necesitan pequeños agricultores ubicados donde tiene su industria, estas empresas entregan las variedades que requieren, entregan la asesoría, lo cual  es mucho mejor que asociatividad o cooperativismo, y debemos comenzar a desarrollar de nuevo este exitoso sistema productivo”.

NUESTRA VELOCIDAD DE REACCIÓN

¿Qué nos falta para poder ser la famosa potencia alimentaria que pretendemos ser?

  Nadie tiene definido qué es potencia agroalimentaria.

  Siempre se ha mencionado es una palabra bonita , pero lo que podemos demostrar  es nuestra capacidad de reacción que tenemos como país  para sumarnos a nuevos rubros y nuevos negocios. Por ejemplo, se detecta que

las nueces tienen una proyección, entonces las nueces crecen a tasas de dos dígitos y no paran. Ves que los avellanos europeos son  una posibilidad tremenda,  aparecen proyectos de una magnitud enorme y van a seguir. Para terminar la secuencia, tienes la cereza, que estamos llegando a una cifra que ni nosotros mismos nos imaginamos y además están siendo una real alternativa para distintos agricultores que lo estaban pasando mal al sur de nuestro país, si incluso tenemos cerezas hasta en Chile Chico. Cuando vemos que Osorno está plantando, claro puede que sean plantaciones pequeñas de cinco hectáreas,  pero son cinco hectáreas que pueden reemplazar la rentabilidad de 100 o más hectáreas en el negocio tradicional.

  Entonces bajo ese punto de vista sí somos potencia: tenemos agricultores con excelente capacidad empresarial, tenemos  alternativas, tenemos una diversidad de clima y de posibilidades, exportamos a 150 países del mundo, hemos ganado el liderazgo en el Hemisferio Sur, y esa realidad va a seguir siendo permanente en la medida que tengamos políticas adecuadas, programas claros y precisos, como creo que lo vamos a tener en adelante, eso va a ir permitiendo un desarrollo más espectacular.

   “Además te agrego un punto para mí preocupante: hace tres o quizás cuatro años comencé a ver cómo en distintos rubros  se perdían las cosechas por falta de mano de obra, no por clima, somos agricultores y tenemos el clima asumido, pero la llegada masiva de inmigrante nos permitió tener más claridad en los rubros demandantes de mano de obra y poder  invertir en ellos”, señala Ricardo Ariztía.

GRAN NEGOCIOPARA CHILE

¿Este Gobierno va a poder generar políticas agrícolas que vayan más allá de los cuatro años, me refiero al tema de políticas hídricas o energéticas por ejemplo?

Ha sido nuestra batalla durante muchos años y es lamentable que los gobiernos miren solo su periodo de cuatro años,  sin proyecciones de largo plazo. Pero vemos cómo ha aumentado la responsabilidad en ese sentido, la prueba es que ya, al menos, se conversa de una posibilidad de una carretera hídrica, que están encima de los escritorios 4 u 8 proyectos de embalse, que el Gobierno que está terminando habló mucho, pero construyó muy poco o nada. Y los proyectos que se están haciendo ahora son los que aprobó el Gobierno anterior de Sebastián Piñera. Todo el proceso es lento porque la rentabilidad política que tiene construir un embalse, la aprovecha otro y eso es un descriterio. No hay una visión país de largo plazo. Me acuerdo haber llegado a una discusión con el Presidente Frei que dijo: “Ricardo hagamos lo siguiente, por ley aportemos 60 millones de dólares anuales para embalses”, me parecía súper lógica la propuesta, sea el Gobierno que sea, invierten 60 millones anuales. Creo que por ahí hay que ir, de manera tal que terminemos esta discusión de Gobierno en Gobierno de un tema tan esencial como Chile, que hoy día tiene 1,2 millones de hectáreas de riego, tiene no menos de 3 millones disponibles para regar, el agua está, hay que almacenarla.  El gran negocio para el país es invertir en embalses para  generar empleos, producción,  impuestos y de esa forma se paga la inversión. El político, en cambio, ve cuántos votos me va a producir esto.

¿Hay recursos para tecnificar más el riego?

  Yo te diría que recursos no faltan, te va a sorprender mi respuesta,  pero yo creo que falta el convencimiento de lo exitoso que ha sido la tecnología de riego en el país. Todavía uno se encuentra con agricultores que creen que no es necesario invertir en sistemas de riego, pudiendo hacerlo, pudiendo recurrir a la Comisión Nacional de Riego, que subsidie una parte importante del proyecto y no lo hacen. Ha sido tremendamente exitoso el riego tecnificado, no solamente en el cuidado y ahorro de agua, sino en la calidad de los productos, imagina que  a todas las plantas se le da la misma cantidad de agua, todo exacto, se fertiliza, etc. Hoy día es impensado tener una plantación con el riego a pala.

¿Y qué espera la SNA en cuanto a la Reforma del Código  de Aguas?

  La labor que hemos hecho durante estos últimos 6 meses ha sido muy profesional, políticamente correcta, donde hemos planteado los errores que tiene ese proyecto y de a poco hemos expuesto a los parlamentarios de la Nueva Mayoría, un  análisis más profundo de la situación, quienes se están dando cuenta que en ese proyecto habían propuestas que eran claramente ideológicas más allá de intentar resolver algún problema. Dicho eso, vimos una actitud más dispuesta a poder solucionar o corregir los aspectos que hemos planteado, por lo tanto, estamos optimistas en que finalmente este proyecto va a pasar al Gobierno del Presidente electo y seguiremos trabajando hasta que tengamos una reforma del Código de Agua que de verdad apunte a lo que nosotros andamos buscando. El solo hecho de haber visto en todas las reuniones de agricultura, la participación masiva, mucho más allá de lo que nosotros mismos esperábamos, demostraba que este es uno de los temas elementales y básicos del derecho de propiedad de la agricultura.

   Por lo tanto, poner en duda o cambiar el término “perpetuo” por “indefinido” ya desató una inquietud imposible de parar. Todo lo que nosotros hicimos ver se demostró con esa participación en diversas ciudades como San Fernando, Melipilla de ahí hacia el sur y el norte.

“Ha sido tremendamente exitoso el riego tecnificado, no solamente en el cuidado y ahorro de agua, sino la calidad de los productos”.

“El solo hecho de haber visto en todas las reuniones de agricultura, la participación masiva, mucho más allá de lo que nosotros mismos esperábamos, demostraba que este es uno de los temas elementales y básicos del derecho de propiedad de la agricultura”.

AYUDAS ESTATALES CON FECHA DE VENCIMIENTO

¿Qué solución podemos darle a las personas que trabajan de temporeros, que  no quieren firmar contratos porque pierden los beneficios del Estado?

   Yo espero que el ministerio correspondiente, comience a corregir este tipo de beneficios perversos. Hay que irlo revirtiendo mediante creaciones de empleo y congelar este tipo de ayuda mal concedidas, ayudas que se aprueban en algunos momentos de exceso de desempleo, y ahí quedan permanente, hay que tener un Gobierno más eficiente y ágil donde  ayudas de este tipo sean en ciertas circunstancias especiales y con fecha de vencimiento. Que los nuevos empleos tengan un sistema en que no les permita acceder a ciertos beneficios del Estado porque no corresponden. A la gente pobre hay que ayudarla, pero el que está trabajando debiera tener su sistema en base a lo que gana. Es un tema complejo, pero hay que resolverlo.

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