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UN AUMENTO DE hasta 15 TON/HA EN RENDIMIENTOS PROYECTA IANSA EN LOS CULTIVOS DE REMOLACHA CON RIEGO TECNIFICADO VERSUS RIEGO TENDIDO

Se espera un rendimiento de 97 ton/ha a nivel Nacional, lo cual supera las 90 ton/ha del año pasado.

La incorporación de tecnologías de punta en técnicas de riego ha sido un factor crucial en el proceso de cultivo de la remolacha, lo que ha permitido aumentar de manera significativa el rendimiento por hectárea. Para la temporada 2014-2015 se espera que el rendimiento alcance las 97 toneladas de remolacha limpia base 16% de polarización, comparado con la última campaña, donde se lograron 90 toneladas.

Esto se explica principalmente por el aumento en el número de hectáreas donde se utiliza riego tecnificado. Hoy más del 64% de los agricultores remolacheros de Ñuble cuentan con esta tecnología en comparación con la temporada anterior, donde solo un 48.5% tenía este equipo de riego.

“Hoy, nuestros agricultores que utilizan esta tecnología en sus cultivos logran hasta 15 toneladas más por hectáreas que los de riego tendido.  Es por esto que ya casi el 70% de las hectáreas sembradas con remolacha cuentan con riego tecnificado.  Esto no solo nos asegura un mejor rendimiento, sino que además nos deja en un mejor pie para enfrentar la sequía que afecta al país hace ya varios años”, explicó el gerente agrícola y de operaciones  de Iansa, Álvaro Prieto.

A su vez, datos de la empresa aseguran que el riego tecnificado permite un 95% de eficiencia en el uso del agua, mientras que el riego tradicional solo llega al 30%, lo que está en línea con la política de sostenibilidad de Iansa.

 

Tecnología al acceso de todos

Además del riego tecnificado, otro factor que explica los buenos rendimientos de los remolacheros es la tecnología que Iansa pone a su disposición. A través de la investigación se ha podido desarrollar un paquete tecnológico integral, el que ha logrado generar mejores resultados, entregando a su vez mayor tranquilidad a este sector productivo.

“La remolacha es un cultivo con un alto potencial, independiente del tipo de suelo, pero hay una serie de factores que inciden en el cultivo que son importantes de manejar, como es la siembra temprana, una oportuna fertilización, el uso de variedades y semillas adecuadas y el manejo de enfermedades, entre otras”, señaló Prieto.

Por esto Iansa ha desarrollado un paquete tecnológico, que permite controlar cada una de las etapas de manejo de cultivo, mejorando la productividad del agricultor y de la empresa.

Dentro de ellas destaca una mejora en la logística de traslado de la remolacha a las plantas procesadoras, además de un innovador sistema de monitoreo satelital del cultivo que permite visualizar los procesos de siembra, riego y cosecha, tecnología que tardó cuatro años en ser implementada, pero que este año ya se encuentra operativa al 100%.

Para tener mayor control del proceso de siembra, explica Álvaro Prieto, “tenemos sembradoras  que tienen incorporado sensores para medir velocidad de avance, ubicación espacial, control de la caída de la semilla y fertilizante”. Toda esta información, llega a un panel de control de Iansa donde se genera una alerta cuando algo está fallando, la misma que llega al prestador de servicios y al técnico encargado del predio. “Esto ha permitido que hoy tengamos un control más certero del proceso de siembra y de esta forma nos  acercarnos al potencial de rendimiento que presenta el cultivo en ensayos, que llega a 195 TRL B16”, comenta el ejecutivo.

En fertilización, la empresa también ha hecho esfuerzos importantes para lograr un mejor balance nutricional, y en menos de 10 años se disminuyó a la mitad los kilos aplicados por hectárea. Lo mismo sucede con el uso de herbicidas e insecticidas, que era un ítem importante en los costos del agricultor. En este caso, las labores disminuyeron de ocho a solo dos aplicaciones por temporada.

El riego tecnificado es otra de las áreas donde la tecnología ha mostrado grandes avances. El sistema de monitoreo, permite al agricultor revisar las variables principales a través de una página web. Esto permite verificar si el riego funcionó efectivamente durante el período de riego, si hay problemas de presión, donde se encuentra el equipo y si esta operativo, por ejemplo.

Por último, todas la máquinas cosechadoras y limpiadoras también están monitoreadas y envían información en tiempo real a nuestro centro de control. De esta forma, se puede optimizar la coordinación y despacho de los camiones, agilizar la cosecha y evitar tiempos muertos en el potrero y en la recepción de la remolacha.

Un dato a destacar: el 90% de esas hectáreas contratadas corresponden a pequeños y medianos agricultores, de menos de 40 hectáreas, cifra que no deja de ser importante, considerando que son agricultores que tienen la opción de incorporar tecnología de punta, en las distintas áreas del proceso productivo del cultivo.

 

La tecnología en beneficio del cultivo de rotación

La remolacha utiliza maquinarias y tecnología, que pueden transferirse perfectamente a otros cultivos. Todos los equipos que se emplean en este cultivo se pueden traspasar a arvejas, maíz grano, maíz semillero, porotos, entre otros.  “Esto es muy apreciado por nuestros remolacheros, ya que la inversión realizada para este cultivo se transfiere a los de rotación”, explica Prieto.

Otra ventaja que ofrece la empresa azucarera es que independiente del tipo de agricultor que sea: pequeño, mediano o grande, puede acceder al mismo tipo de tecnología a través de los prestadores de servicios de Iansa. “Es decir, hemos logrado que el acceso a la tecnología sea transversal, por lo que el rendimiento es más homogéneo en cada zona”, dice Álvaro Prieto.  Además explica que el 85% de los agricultores que siembra remolacha utiliza la línea de crédito que ofrece Iansa, que tiene por objetivo que el agricultor no consuma su caja durante el desarrollo del cultivo.

Negociaciones

A fines de abril comenzaron las reuniones con presidentes y directores de la Fenare para negociar el precio de la temporada 2015-2016. El objetivo es definir la modalidad y el valor de la tonelada de remolacha. Ya que en Chile la importación de azúcar en la práctica no paga aranceles y no tiene ningún otro tipo de restricción, el factor que más influye en el precio final, es el valor internacional del azúcar.

En la temporada 2014-2015 se fijó dos modalidades de contrato que eran optativos. En pesos a $32.200 o en dólares, a US$57,5 la tonelada. El que firmó en pesos, tiene un pecio fijo y el que firmó en dólares tiene un precio variable. Cabe destacar que la mitad de los agricultores firmó en pesos y la otra mitad en dólares, por lo tanto, la preferencia fue según lo que más le acomodaba a cada uno.

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